miércoles, 28 de octubre de 2015
viceversa...
"...o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa..."
M. Benedetti
A veces me resigno y sobrevivo. A veces no soporto mi realidad y me armo con palabras y salgo a buscar soles mientras destierro estrellas. A veces no me conformo con las sobras y las miserias y a veces me sobran las miserias. A veces también vivo, pero siempre recordando ciertos ojos y cierta mirada de noche y abismo, con lanzas en lugar de pupilas. Y a veces no tolero mi mundo y a veces el mundo no me tolera. Recíprocamente y viceversa en un juego macabro.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
esperando un café
Tantas lunas pasaron
esperando un café...
Recorté los días
en un almanaque invisible
para sentirme invencible
al momento de olvidar.
Jugué a ser valiente
en un universo
de laberintos cruzados.
Adorné cicatrices
con sonrisas de otros tiempos,
con caricias vencidas
y me dormí tarde
bostezando insomnios.
He olvidado mi sombra
y a veces ella me olvidó.
Tantas lunas pasaron
esperando un café
que todo queda a medias,
parece que mi espera
es más cruel que tu olvido
mientras mis palabras te dan motivos
tu silencio me da vértigo...
esperando un café...
Recorté los días
en un almanaque invisible
para sentirme invencible
al momento de olvidar.
Jugué a ser valiente
en un universo
de laberintos cruzados.
Adorné cicatrices
con sonrisas de otros tiempos,
con caricias vencidas
y me dormí tarde
bostezando insomnios.
He olvidado mi sombra
y a veces ella me olvidó.
Tantas lunas pasaron
esperando un café
que todo queda a medias,
parece que mi espera
es más cruel que tu olvido
mientras mis palabras te dan motivos
tu silencio me da vértigo...
jueves, 17 de septiembre de 2015
Vestir Santos
Tu mirada, un pedazo de infierno
devora todos mis inviernos
mientras mis manos
quedan encalladas
en cada caricia que no te di.
Todos pasan y nadie mira
todos pasan y nadie puede verme,
el olvido pasó
pasó
y no me vió
pero claro,
el olvido no es un santo
y no vendrá a rescatar
tu recuerdo de mi llanto.
Tu sombra arrastra su voz
hasta mi hueco de la almohada
pero allí no hay nadie
nadie...
Cómo escapar de este martirio?
Quizás decida
vestir santos
hasta alcanzar el olvido
o
podría desvestir demonios
y tal vez así
callar tu sombra
que en las penumbras
es una lanza
atravesando mis espacios...
devora todos mis inviernos
mientras mis manos
quedan encalladas
en cada caricia que no te di.
Todos pasan y nadie mira
todos pasan y nadie puede verme,
el olvido pasó
pasó
y no me vió
pero claro,
el olvido no es un santo
y no vendrá a rescatar
tu recuerdo de mi llanto.
Tu sombra arrastra su voz
hasta mi hueco de la almohada
pero allí no hay nadie
nadie...
Cómo escapar de este martirio?
Quizás decida
vestir santos
hasta alcanzar el olvido
o
podría desvestir demonios
y tal vez así
callar tu sombra
que en las penumbras
es una lanza
atravesando mis espacios...
domingo, 24 de mayo de 2015
Suenan
Suena un silencio en el pasillo.
Suenan los pasos de recuerdos
caminando al olvido,
yo sueno a vacío,
yo escucho delirios
hambrientos,
húmedos,
fingidos.
Suena la noche en la ventana.
Suenan lágrimas en la ventana,
yo sueno a milagro desprevenido,
yo escucho un solo latido
el mío, solo...
el mío
Y suena un llanto en las alturas.
Suena un quebranto en lejanía,
lejos estás de mí,
lejos estoy de mí
cuándo vendrá el otoño
cuándo iré al otoño
si pudiera volver
todo sería igual
silencio en el pasillo...
etc...
volvería todo a repetirse.
¿volvería todo a repetirse?
sábado, 14 de marzo de 2015
la vida sigue...
Entre silbidos del pasados, caricias de la memoria y lágrimas de un futuro roto, te extraño. Los días pasan y mi vida continúa, sin embargo, te extraño.
Los domingo lluviosos, de diluvio con perfume a naufragio, te extraño.
Escucho música para disminuir las voces que gritan a mi alrededor, fumo uno dos tres cigarrillos y ya no me dolés tanto, me dolés pero no tanto y te extraño.
Junto las colillas, las gotas de una noche sin luna y tiro todo a la basura.
¿Cuánto hemos cambiado, no?
Te regalaría mi silencio por un abrazo en estas horas inertes, en estas horas crueles en las que cierto recuerdo se me incrusta en los párpados y no me deja pestañear. Claro, te extraño.
La vida sigue y es una buena idea pero, entre todas las cosas que no soporto, sólo una me mantiene despierta en la madrugada, es un estorbo ridículo, diminuto pero estorbo al fin, ¿ya no somos nada? ¿nada? ¿o es que acaso dos personas con un pasado en común son algo más que nada? y una duda gira y gira y gira sobre los vasos vacíos: ¿por qué? Me entrego a la más desalmada de las respuestas y salgo a caminar bajo la lluvia que no cesa, que no para, que lo inunda todo, como el tropel de recuerdos tuyos que tengo cabalgando a mi alrededor en la habitación.
Con esta agua bendita, para donde vaya dejaré huellas, ni descalza ni calzada, no hay forma de ser un fantasma cuando más lo necesito, si al menos hubiera neblina, pero te extraño y mis huellas me delatan, no tengo forma de desaparecer...
¿Habrán sido reales los sueños que compartimos alguna vez? ¿y los silencios? ¿y las palabras que pronunciamos y guardamos? ¿Habrán sido reales las mentiras y las cicatrices? ¿Cuán real serás sin mi sombra? ¿Cuán real seré yo sin tu sombra? ¿Cuándo dejamos de ser? ¿Cuándo de pertenecernos? No sé, no lo sé pero tengo una verdad, el límite de mi dolor es este: la vida sigue.
Sin aire de sobra para escarbar en la memoria, te perdono, todo te lo perdono. Un pasado triste por un futuro sin heridas abiertas.
sábado, 7 de febrero de 2015
todo lo que soy (carta perdida)
Y resulta que olvidar es una caricia...
A veces sólo necesito corroborar o refutar lo que encontré en tu mirada, entonces te espío. Quizás te vi con ojos sedientos de belleza, con ojos saturados de tristeza, siempre tengo una tristeza infinita. Y empiezo a pensar, en horas ingratas, que no tengo casi nada para ofrecerte. Suelo ser cruel conmigo misma, y a veces con los demás. Tengo toneladas de cicatrices y unas cuantas caricias. Aprendo y pierdo, me olvido y vuelvo. Quizás la gente es más feliz sin preguntarse nada, yo no puedo, yo siempre tengo preguntas, dudas, infinidad de idas y escasos regresos. Los extremos marcan mi sendero, ya no peleo contra ellos. Me emborracho de palabras y me gusta la cerveza. Leo más de lo que entiendo y desarmo laberintos buscando respuestas, buscando miradas que se asemejen a la tuya y eso es mucho más cruel de lo que parece. Muchas más veces de las que quisiera, la soledad me pierde, me toma de las pestañas y me lleva a caminar por lugares extraños donde casi nadie puede seguirme.
Colecciono abrazos y almanaques. No sé llorar. Tengo más memoria que libros, lamentablemente. Me encanta el silencio compartido y no soporto la mentira. Verás, la mentira me quiebra, me parte, me reduce, me opaca, es una frontera inquebrantable entre mi amor y mi olvido.
Me desborda la ternura cuando encuentro brillo propio en las miradas, me tientan de abrazos, no sé, suelen decirme que estoy loca, quizás lo esté. Hay tantas cosas que no puedo explicar.
Pierdo muchas veces el sentido y los estribos, las llaves y el amor, el encendedor y la cordura. Pero siempre me aparto del mundo y mi habitación suele ser un refugio pequeño pero gigante donde cabe toda mi locura, evito el contagio y el tener que dar explicaciones. A veces soy un fantasma, tengo un síndrome raro de mutismo y desaparición. ¿Ves? no tengo mucho para ofrecerte, lo poco bueno ni siquiera sé si es bueno.
Pero, sí, pero si te atreves a mirarme podrías ser mi sombra en la habitación, el cigarrillo en mis manos y hasta podrías ser el ángel que me acaricia mientras duermo. Y yo podría acariciarte hasta que te quedes dormida, contemplarte y cuidarte los sueños, ser un soldado de tus sueños. Podría ser el otro hueco de la almohada, un pliegue de la sábana, podrías ser mi silencio si me permitieras conocerte. Vos podrías ser mi otro lugar en el mundo, una grieta en la soledad que me carcome pero no me consume.
(tus ojos tienen un milagro)
Mis demonios se aferran al borde de mi cama y cada tanto me hacen naufragar en aguas turbulentas de espanto.
Si conocieras mis tormentas, quizás podrías convertirte en un refugio.
Estoy cansada de la gente con buenas intenciones y malos métodos. A veces es más simple hacer las cosas bien que hacerlas mal...se me hinchan los ojos por soñar despierta, por leer, por amar sin armas y sin escudos.
Me gusta el frío, la lluvia, me declaro enamorada para siempre de la neblina. Tengo sueños intactos y otros cumplidos, amores negados, tristezas infinitas, ausencias que ahogan y también tengo varias gotas de cobardía corriendo por mis venas. Acumulo fracasos, versos pobres y migajas de cielos estrellados. La oscuridad de la noche me atrae más que la claridad del día. A veces me olvido que tengo sombra. Prefiero pedir amor antes que perdón, no sé más qué contarte para que te atrevas a conocerme o a ignorarme...
Sólo le temo al olvido pero me olvido hasta de respirar cuando no tengo respuestas.
Me duelen los huesos y el amor, las manos de caricias a ciegas, los ojos de miradas perdidas, la boca de besos a tientas, la mala memoria de los que dijeron amarme.
¿Te diste cuenta que todo se desvance al amanecer? es una burla, un absurdo que cada mañana todo vuelve a empezar mientras yo sigo sumergida en el hueco de una mirada que no me mira...
martes, 20 de enero de 2015
qué podrás saber vos II
Vos, que no sabés ni de qué color son tus ojos, vos, cómo podrías saber de espejos. Para vos el amor es una sombra, una mueca para espantar a la soledad, para nada más. Vos, que no conocés el silencio, cómo podrías conocer el valor de la palabra, de una palabra. Para vos, que el bullicio es una melodía porque no soportás ni tu voz, cómo podrías afrentarte a mis súplicas y a mis palabras.
Vos, justamente vos que nunca acariciaste una sombra, un aroma, una ausencia, vos no podés saber lo que significa el amor ausente.
(Mientras yo me atormento de dudas, vos sonreís. Yo me crucifico entre preguntas y vos sonreís. A destiempo, sin tiempo, sin relojes. Vivir sin observar, sin entender, con razón vivís así, no buscar respuestas te salva de las dudas.)
Vos, que podrás saber vos de abrazos si nunca temblaste de frío y soledad.
Vos que no podés llorar, menos podrás saber cómo se empaña la mirada al mirar atrás, cómo es más fácil caminar bajo la neblina mirando para atrás.
Vos, que no sabés suspirar y caminar a ciegas, cómo podrías conocer mis laberintos y mis reproches, mis infinitos viajes al olvido y mis infinitos regresos al no me olvido.
No entiendo cómo podés sonreír y ser feliz si no entendés nada. Vas por los laberintos cosechando soledades, derribando y sepultando abrazos.
¿Qué podrás saber vos de mí para suponer que sos mejor que yo?
¿Cuándo se te habrá cruzado por la cabeza que podés ser mejor que yo? Lo repetiré hasta que lo entiendas, somos iguales.
Vos, justamente vos, que tenés las ideas mal puestas, ¿cómo podés hablar de ideales?
Vos que jamás sepultaste tu ego, vos no podés amar. Vos que jamás te condenaste a la soledad, vos no podés amar. Vos no sabés amar, vos no podés amar si nunca encontraste un espejo en una mirada. Cómo podrías amar, si para vos el amor es un pasatiempo, una sombra para espantar a la soledad.
Nos vemos a la vuelta, quizás vos aprendas a amar, quizás yo aprenda a olvidar.
Hablando...
...es redundancia, lo que no fue está condenado a lo inolvidable.
(usemos mejor el tiempo)
¿como para qué?
(no sé).
¿te pusiste a pensar que existe la misma cantidad de recuerdos en una lágrima que en una sonrisa?, irónico, ¿no?
si te acaricio, si te recorro en caricias, si exploro los límites de mi propio dolor, ya no creo tanto en las sombras, las sombras confunden.
(bueno, quizás las sombras me recuerdan tu perfume, las uso para encontrarme en este exilio perpetuo, presumo de mutismo y no tengo tolerancia).
vaya que te conozco.
(los ideales, mis ideales, marchitan las ocasiones de tenerte. Soy más incrédula y menos aduladora de lo que aparento).
Las ideas están ahogadas, las lluvias de este principio de enero no son más que las del comienzo del otoño. Si todo se distorsiona, todo es una farsa y el tiempo un dios demasiado justo
(y entonces, la distancia que inventamos para extrañarnos ¿qué es?)
es una grieta en el olvido
(el olvido no existe, según tus propias palabras)
mis palabras son ilusas e incongruentes, como dos soles en un mismo sueño
(qué triste recordarte como no eras)
siempre fui, siempre soy, el problema no es ese, los otros que no son nosotros, eso es un problema. El resto con sus montones de intenciones y sus mediocres miradas, los otros y sus turbulentas sinceridades, los otros acumulan mientras nosotros desparramamos...desparramo los libros, despilfarro palabras...desparramo las sábanas y los sueños, los carcomidos por los años y los intactos como si estuvieran dentro de una caja blindada...
(qué incoherente es todo cuando lo pensás)
por eso no pensás vos, ¿no?
(quizás...)
dejame contarte un secreto
(no tenés secretos vos)
por las noches, entre nubes y alcoholes, entre humo y rockanroles soy exactamente lo que necesitás, un equilibrio bendito, ni más ni menos, exactamente lo que necesitás, y ahí deberías verme...ahí soy y también sos, ahí te amo...
(he subestimado tu locura...)
no deberías de subestimar nada, ya te lo dije...
(amanece y aún no hemos dormido)
Mejor así. No quiero despertar si no estás a mi lado. Cantemos adornando el mundo, una nueva vuelta al sol comienza y nosotros seguimos sin amarnos.
(el tiempo es ingenuo, por eso es demasiado justo)
el tiempo es tirano por eso es demasiado justo
(¿el tiempo existe o es un invento para acumular?)
el tiempo no existe cuando puedo abrazarte y dibujarte y caminarte de a caricias. ¿Acumular qué?
En fin, dejá...ya no quiero seguir así, arañando la consciencia, camuflando los sentidos, es un desperdicio de espacio y de tiempo, ¿te olvidaste ya que me lastimaste, como pocos, como nadie más?
(el olvido no existe, si vos no olvidás, ¿cómo podría entonces, olvidar yo?, si soy yo a partir de vos...antes, antes no sé quién era, quién fui)
Qué locura la tuya, durmamos antes de despertarnos uno lejos del otro...
viernes, 2 de enero de 2015
¡qué empiece el año!
No vale la pena
No vale
No, Vale,
ya no,
ya no más penas...
el olvido es opcional
y yo elijo olvidar...
(cargar heridas
te impide curarlas)
¡qué el año empiece
con sonrisas y amor!
lunes, 8 de diciembre de 2014
nada claro
El tiempo se diluye, me equivoco de naufragios y ando esquivando charcos para sobrevivir en un mundo tan real que asusta. Pocas mentes quebradas para acompañarme en mis complejos, en mis fugas e incendios intencionales. Tantas dudas y tan pocas respuestas. ¿Cuántos errores he acumulado para no saber de quién es la sombra que me atosiga y me perfuma los pasos ausentes? ¿Habrá ausencias más allá del olvido? Alrededor de las luces hay signos de preguntas y en mis silencios hay signos de fatiga, qué cruel sería el universo sin silencio. Me perturban ciertos sonidos, dejo de caminar y empiezo a gritar, aliarse con el enemigo es la única forma de sobrevivir, a veces...esas veces crueles pero reales. Otra vez la realidad se mete en mis párpados. Si te vuelvo real, desaparecerías y si me vuelvo real, me fugaría...¿incoherencias sin razones o razones sin coherencias? Nunca tengo nada claro (nada...claro), todo lo doy vueltas y lo vuelvo a inventar...Una mirada rebalsando de ternura es todo lo que puedo ofrecer cuando el día muere, las nubes grises amenazan con otro aguacero y no hay nadie en la casa, salvo yo, claro, pero yo también soy nadie, ¿no?
jueves, 27 de noviembre de 2014
mi nombre
Sólo existe algo mejor que el silencio, mi nombre con tu voz. Mi nombre saliendo de tu boca, uno de esos regalos inesperados y tu sonrisa iluminando mis cicatrices y aquella vieja costumbre de esconderme para no desaparecer. Fugarme para no pedirte rescate, con un abrazo sería menos fantasma. En fin, en este silencio que me invade cuando te recuerdo, el sonido de tu voz pronunciando mi nombre, me encuentra buscándote...Y en tu nombre hay una lanza que me atraviesa cuando te nombro...nada nuevo, ¿no?
jueves, 6 de noviembre de 2014
dos
Persiguiendo al posible amor de mi vida, ese idilio adolescente que me vuelve real y creyente. De pronto, el camino se abre, una encrucijada que me parte el alma en dos. Sí, por supuesto, llueve. Son las dos de la mañana. El aire es espeso como un bosque tropical y la lluvia cae, lavando y enjuagando las hojas y las grietas, las cicatrices y las ramas. Por temor a resbalar, voy mirando el suelo. Hay charcos que dibujan ausencias, rostros amables de algún recuerdo pasado o por pasar. Un hueco en el suelo inundado y una imagen premonitoria. La lluvia golpea mi cuerpo agotado y cada gota sabe a lágrima y una gota unida a otra gota produce una unidad sonora, una melodía melancólica que me hace olvidar el por qué estoy caminando. Dos gotas juntas son un silencio roto. Y dos soledades compartidas son una sombra entre penumbras. El bosque cuando es frondoso no permite la entada de la luz del sol. Y llueve.
Sigo caminando. Voy contando los pasos de dos en dos. De dos en dos son menos los que faltan y son tantas las huellas que dejé. La lluvia me obliga a dar pasos a ciegas. Las gotas chocan en mis párpados como minúsculas y heladas espadas. Espadas que lastiman pero que no ayudan a cortar las distancias, menos las malezas. Levanto la mirada y ya no distingo al posible amor de mi vida. Llegué a la bifurcación de los caminos y la ausencia es letal. Un sendero que se parte y me parte el alma en dos. Un sueño partido no es ni será un sueño compartido. La historia es conocida. Caminar bajo la lluvia de una primavera en lenta agonía, me obliga a contar pasos y a repartir maldiciones. Llegar a casa sola con el ruido ensordecedor de un llanto en baja frecuencia y disfrazado de lluvia, me envuelve de realidad. Y dos realidades palpables nunca igualarán a un sueño compartido. Y el corazón late en armonía con la música que cae sobre los tejados. Dormir es más sano que delirar, dicen; después de un par de ilusiones rotas, delirar provoca alivio, como el viento sur después de dos días de lluvias copiosas e insensibles.
Sucumbir o desaparecer, ¿alguien me sigue? Te despojo de las dudas: dos amantes se perdieron en el bosque una noche de aguacero y el mundo sigue siendo el mismo.
domingo, 2 de noviembre de 2014
raíces
De lo sepultado,
se ve lo florido
sin raíces
no hay cómo trepar,
no hay ramas
ni flores
ni hojas
raíces necesitás
no existe árbol
sin raíces
no existís
sin raíces
¿tendrás raíces?
¿y si desaparezco?
me haré invisible
me volveré vulnerable
podaré lo que haya que podar,
pasaré sin hacer sombra,
dejaré hojas esparcidas
en lugar de huellas...
seré un árbol
con raíces
que bucea de noche
que bucea de día
hacia arriba
hacia abajo
puedo ser lo que quiera,
tengo raíces...
¿vos qué tenés?
me pregunto
para saber qué sos...
martes, 30 de septiembre de 2014
Mi amiguita Flor
En algún lugar del tiempo y del espacio, se sembró una semilla inmortal. El destino fue y vino, la semilla germinó. Yo nací, crecí y viví por mucho tiempo sin tener idea que aquella semilla era una amistad preciosa que recogería yo algún día, o quizás, no fue así. quizás esa amistad me estaba esperando. Hace un tiempo, no puedo precisar cuánto, es que el tiempo para mí es relativo y poco práctico, razón por la cual no uso reloj, dicho sea de paso, pero en fin, hace un tiempo, paseando por la vida, preocupada por temas irrelevantes, ofuscada con la ironía del destino, me topé con aquella semilla y la coseché. Me resultaba extraño cosechar sin haber cultivado, pero lo hice. Esa amistad, hoy es un pilar más en mi estructurada existencia. Es un oído en mis penumbras, que son varias. Es un ala para cobijarme en mis tormentas. Es una huella que me recuerda el camino. Es una luz entre mis tantas sombras. Hoy, esa semilla que no sembré ni cultivé, pero que sí coseché, es mi amiguita Flor, una flor que me abraza cuando pierdo el sentido, una flor que me cuida cuando me olvido de todo, un tesoro que guardaré y cuidaré por siempre. Mi amiguita Flor, bella y simple, como escasas, gracias por formar parte de mi jardín...
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Principio de cenizas
Desaparezco en estos días,
días en que los deseos hierven
en las sombras,
días que incendian las nubes
y atormentan mis creencias
porque todo alrededor
es una fuga de amor,
un ardor,
una llaga eterna e inmóvil,
una llama en suspenso
y yo,
ausente, cobarde y vil
me veo diciendo
(me veo fingiendo):
¡qué venga, Dios, que venga
el aguacero y me devore,
ya no puedo más!
No puedo más,
estoy cansada
sofocada olvidada perdida,
estoy cansada
de apagar incendios
son suspiros.
Afuera
en las calles tristes
hay montones de frío acumulado,
pilas de nieve perpetua
y aquí dentro
todo estalla,
y yo, siempre yo,
me fugo y me convierto
en un principio de cenizas
cada ridícula vez
que finjo
que olvido...
martes, 2 de septiembre de 2014
con calma...
Y un día, en un hueco doliente y luminoso, como un cuarto herido y ebrio, la situación se revierte. Con calma, con alma y lágrimas, la esperanza se vuelve un pendiente perdido en la oscuridad que resplandece y encandila a la luz del sol, esa luz que lucha y lucha por entrar. Todo encuentra un lugar, incluso las tuercas que he juntado durante años en las calles, las tuercas de la buena fortuna, decía mi nona (las tuercas que te faltan, diría un amigo). Un día, en un afortunado accidente de estrellas, mi verdad sale a flote y empiezo a purificar mis argumentos y a desechar mis excusas, todo, todo se vuelve simple y bello como un atardecer de la niñez.
Y la luna se vuelve cómplice y enciende un cigarrillo conmigo para acompañarme en este camino a lo desconocido.
La certeza de lo implacable, de lo esencial, la vanidad de conocer que lo difícil nunca fue difícil. Difícil es olvidar, el resto se acomoda y se descubre y se encuentra y se sale y se naufraga y se nada...El resto es una superficie en calma y armonía como un espejo...el espejo en el que me miro.
Tantos septiembres acumulados y sepultados para aceptar la única verdad: ser feliz no era tan caro como suponíamos. Suponíamos antes, siempre antes de ser. De ser. Hay que ser más seguido, más a menudo, más siempre. Ser y ser uno, sin máscaras ni espejismos ni dudas ni disfraces. Ser feliz en la vigilia y en sueños...
Y un día, en cierto acierto de lo incierto, la oscuridad se disipa con apenas una sonrisa (siempre la tuya) y el mundo empieza a girar otra vez, el sol entierra soledades y abona campos de silencios con ternura, todo comienza a despertar, yo comienzo a creer que la felicidad es continúa y constante, y lo transitorio es alguna tormenta de vez en cuando. El resto es todo claro, es siempre claro y simple, luminoso y sencillo; sólo tengo que sonreír...Sin amparo, la locura y la tristeza caminan a la deriva por la estrecha y meditabunda realidad...No se puede huir de la realidad, pero yo al menos, la puedo adornar y domar y sonrío porque un día, en una grieta cálida del pasado, me descubrí cuando te ví, y lo celebro...
domingo, 17 de agosto de 2014
Laberintos
Todavía es temprano, lo sé sin necesidad de mirar el reloj. La habitación respira y la ventana permanece inmóvil. No deben ser más de las cinco. Y yo sin poder dormir. Y ya no dormiré. Las secuencias del sueño quedaron tatuadas en mis pupilas. ¿Cómo puede ser? Toneladas de dudas, de incóngitas se amontonan en el espacio vacío de la cama. Yo no puedo dormir con tantas preguntas y otros viven sin preguntarse nada, no lo entiendo. ¡Qué efímero, fugaz, imposible se vuelve todo! No comprendo. Tanto caminar, tanto andar, tanto trancurrir, a veces por las tinieblas, otras por la luz; para acabar siendo nada o nadie. O sólo un recuerdo. ¿Qué es un recuerdo en el laberinto de la memoria para alguien que no puede recordar? ¿Qué es un llanto, una caricia, una ausencia, un perfume en el laberinto del tiempo para alguien que ya no tiene tiempo? ¿Qué es una palabra, una letra, un silencio en el laberinto de escasas bibliotecas para alguien que no sabe leer? ¿Qué es el amor en el laberinto de incoherencias y miserias de un mundo ciego y sordo para alguien que sólo tiene migajas? ¿Qué pudo hacer yo, una simple mortal con vocación de cobarde en un laberinto de buenas intenciones y malos métodos, para quemar, extinguir todos esos laberintos? Yo, alguien que no puede salir de su propio laberinto de ideas en cenizas y de dudas incendiadas, que no puede conciliar el sueño y menos todavía, aunque sea temprano, conciliar la realidad con mi realidad.
Ya son las seis, es mejor que me levante y salga a patear las calles sucias de este laberinto oscuro y vacío que es la ciudad de madrugada. Quizás aprenda a vivir sin preguntarme nada, como muchos, quizás algún día logre salir de mi propio laberinto...algún día o nunca...
lunes, 11 de agosto de 2014
Abismo
(tu mirada es un precipicio,
mi amor, el vértigo)
Hay un abismo entre los dos,
abismo de incoherencias,
de encadenados recuerdos,
abismo de silencios
entre mis palabras y tus oídos.
Abismos de cielos restaurados
pero sin magia,
abismales distancias
a paso de silencio.
¡Qué crueldad!
¡Qué barbaridad!
Tan cerca tu perfume
que me eriza la piel,
tan cerca tu piel
que tu cabello me acaricia
y siento celos del viento
que puede rozarte cuantas veces quiera
y sin embargo,
hay un abismo de cicatrices
entre tu sombra y mi lápiz,
entre la estela de tu aroma
que deja llagas en el aire
y mi torpe trozo de papel.
Ojalá existiera
un abismo de olvido
entre tu nombre y mi fe
pero tu nombre es una lanza
atravesando mis espacios,
incluso mi mutismo...
martes, 22 de julio de 2014
sutil diferencia
Siempre me queda tanto por dentro, una inverosímil manera de contradecir lo que ya dije hasta el cansancio. Una palmada en las alturas, un empujoncito que puede virar el curso de las estrellas. Tanto y tan poco. En mi afán de vivir con integridad me olvido que no todos entienden, me olvido que otros tienen olvido, porque no es lo mismo tener olvido que no tener memoria. El olvido es una cosa. No tener memoria es otra cosa. Y son dos cosas distintas. No tener memoria es una decepción, un puñal por la espalda, una helada en pleno verano, un rayo en un día despejado. Tener olvido es una victoria, un paraguas en medio del aguacero, un abrazo en el camino de regreso. ¿Es sutil la diferencia? no, pero he descubierto cuán imperceptible puede ser para ojos vacíos, para ojos lejanos. Tener olvido me permite juntar flores sin darme cuenta que la primavera ya pasó. No tener memoria suele ser nefasto, quien no tiene memoria no tiene historia. No tener memoria te obliga a convivir con los mismos demonios una y otra vez...no tener memoria te hace cruel y me obliga a olvidarte...
miércoles, 16 de julio de 2014
quién mide el cielo
palabras azules en espacios sin luces,
una ciudad a la deriva
bajo las calles o sobre los pasos
¿quién mide mi cielo?
¿quién duerme en tu sombra?
nada se sabe más allá del silencio
como nada se sabe más acá del amor
Basurales de pasos vacíos,
¿quién estará midiendo el cielo?
basurales de vasos rotos
¿quién estará midiendo el dolor?
ovillos perfumados de luces y párpados,
nubes que pintan perlas negras,
pestañas y siestas
luna y cuello
brisa y aliento
perfume estéril
bocanada áspera de recuerdos
fuegos en penumbras
la distancia no mide el amor
y las estrellas no miden el universo
eso sí que lo sé
te espero donde el amor es una escalera
sobre calles de silencio
allí donde las ruinas
son monumentos al olvido
espejismo barato
para solventar mi soledad
¡quién mide el cielo!
sábado, 5 de julio de 2014
martes, 24 de junio de 2014
estallido
No sé si fue el barrio, lo cotidiano y lo absurdo, tal vez el perfume de un asado en el camino de regreso o el sonido del tren que se aproxima por el lado opuesto al escuchado, no sé. No sé qué fue, no sé si fue el pueblo esforzándose en ser ciudad, las casas bajas peleando con la sombra de algunos edificios, mis deseos de fuga y de permanencia, lo inexplicable y contradictorio en alguien como yo que nunca está por completo lúcida, no sé si veo caminantes sin suelas, sin huellas, enfermos de tantos besos por celular, sin entender que ayer no es hoy, pero algo me llevó a este estado de insomnio y quietud. No sé si fue la neblina de este otoño, las calles vacías y a veces llenas de fantasmas, de caras sin ojos o con ojos sin mirada, llenas de sombras sin dueños y vacías de personas con alma, no sé. Quizás me confundí de esquina y te vi venir cuando no eras vos, o quizás si eras vos y yo te ví sin reconocerte, ¡no sé! No sé si estoy aquí o si partí cuando te perdí. No sé si fue el grito del silencio o los estruendos de las palabras que te dije, no sé si me quisiste o estabas cómodo con mi querer. No sé qué pasó, algo en este universo que me armé, se astilló, y un simple estallido, una granada hecha de palabras y silencios, convirtió a mi único refugio en un mar de escombros. No sé si habrá sido la suerte o el destino, no sé si fue un ángel sin alas o si caímos juntos en la rutina de creer que nos conocíamos tanto. Indiscutiblemente, algo me llevó a creer que todo está perdido cuando la noche no cae sin ayuda.
No se cómo salvarte del olvido, no sé si fue el sonido de tu perfume alejándose con paso firme, con tranco largo y pesado, no sé si fue el silencio de una madrugada borracha, de un sueño vuelto cicatriz, de una pesadilla vuelta ceniza, no sé si fue la primavera que no quiso volver o si en este pueblo el otoño será perpetuo, como tu imagen astillada en un espejo, no sé si la distancia no ayudó en nada o si el alma no entiende de distancias, no sé, quizás el alma no entienda de distancias, ¿no?...debe ser así, las cosas que están mal no están bien sólo por una palabra...qué pequeño es el universo cuando estallan mis miserias, mis palabras infinitas, mis viajes conscientes a los buenos tiempos. No sé si hubiera aguantado tu silencio, no sé si hubiera soportado tu distancia, no sé si fui más torpe que de costumbre o si perdí el control y derrapé entre ideales arcaicos para los tiempos que vivimos, no sé, tal vez, no saber qué pasó, me dejó sin escudo, sin armas, sin refugio cuando el estallido tiró abajo todos los puentes y me quedé en la orilla de las buenas intenciones y los malos métodos, mientras vos sonreías en la sombra de una soledad que te acompañará todo la vida...
No sé, no entiendo nada, no sé si todo fue una falta grave de coraje más que de memoria, no sé si en alguna historia, la cobardía no está metida. No sé, realmente no sé pero algo sucedió en el transcurso de los días, algo me convirtió en llanto y esperanza, en extraña dentro de mí misma, en caminante sin brújula, algo, quizás la luz azul del olvido te convirtió en un suspiro de resignación...
Y en definitiva, no escribo para que vos me entiendas, escribo para entenderme y olvidarte...
viernes, 20 de junio de 2014
es otra
Si pudiera callar mis voces,
encallar mis palabras
y aún así navegar
en lugar de naufragar
quizás todo sería más sencillo
tengo que suspirar,
caminar deprisa,
soñar durmiendo,
ignorar consciente,
ordenar sin deseos,
malgastar por obligación
¡qué incoherente,
qué inocente parece todo!
por eso hago tantas preguntas,
por eso tengo tantas dudas,
la apariencia me aburre
y mis torturas privadas
se convierten en un vendaval,
en fuego cruzado,
en inminentes derrotas
Si pudiera callar mis temores,
subir tu mirada
hasta mis ojos en pausa
o dejar de maldecir
quizás todo sería más simple.
Y la historia es otra...
y esperé...y esperé...
Y esperé...y esperé...y esperé...y llegaron las doce de la noche, y el día se terminó, y esperé. Esperé que llegara, anhelé que llegara, aunque por orgullo no lo necesitara, pero era mentira, porque esperé...Esperé y no llegó, la realidad me confirma lo que intento olvidar, u obviar, pero bueno, esperar me ayudó a comprender...
Yo sabía que te echaría de menos en mi cumpleaños y también sabía que no estarías pero aún así, esperé. Ahora, después de la enésima decepción me queda la duda más cruel de todas, ¿no estuviste porque así lo quisiste? ¿o no estuviste porque otros, y no vos, así lo quisieron? Si es verdad que te conozco como digo, y como quiero creer para que duela menos, otros y no vos, así lo quisieron...
En fin, me consuela que al menos yo sí me conozco y sé perfectamente que si la historia hubiera sido al revés, es decir, si vos hubieras estado esperando algo de mí, yo jamás te hubiera dejado esperando, porque la historia completa al revés jamás se hubiera dado, pues no me considero cobarde y mucho menos egoísta...
Esperé y en el silencio de la espera acepté. Acepté que algo sucedió, no sé aún qué, pero algo sucedió y todo lo demás, dejó de ser. Esperar me vuelve más cruel. Me envuelve de distancia y te alejo más y más, irremediablemente te empujo al olvido. Olvido, esa marea oscura y hastiada de cenizas, con vientos huracanados que se traga los escombros del temporal. Esperar me convierte en fantasma, en alma errante caminado por la memoria. De tanto esperar me brotaron lágrimas y se me escaparon abrazos. ¡Con tan poco hubiéramos hecho tanto!
¿Qué hubieras hecho si te ignoraba? En mi dolor, tu respuesta es una masacre de sentimientos, un complot de fantasías y realidades. Seguramente, en mi espera me olvidé que no te importa nada...salvo vos, claro...y en mi desconsuelo, también me salvo yo...me salvo del perdón...prefiero pedirte amor antes que perdón, quizás no lo entiendas nunca...y es mejor así...y como prefiero pedir amor antes que perdón, intento dejar huellas, nunca cicatrices y no creo que alguna vez lo entiendas.
Y porque esperé y esperé...y llegaron las doce y en este nuevo día asesinaré lo que queda del recuerdo si por sí mismo no se mata, todo ha perdido el sentido, y así, sin sentido, no se puede vivir, bueno, al menos yo no puedo...
martes, 17 de junio de 2014
y se quedan...
¿Seré intolerante? ¿Inconformista? ¿Dura? ¿Seré inflexible o seré sólo detallista? ¿O seré realista? ¿Real? ¿Leal? Quizás, quizás, saber lo que quiero y cómo lo quiero me hace menos fantasma, más real, ¿no te parece? ¿Seré crítica? ¿Te parece a vos que soy muy crítica? Sí, seguramente lo soy, seguramente porque me gustan las personas que entienden lo que significa la palabra lealtad. También me gustan las que sabiendo la verdad, conociendo la verdad, conociéndome, recuerdan y se quedan, y se quejan y se quedan, me odian por momentos y se quedan. Me gustan las personas que tienen memoria pero que también tienen olvido. Me gustan las personas que entienden y que no necesitan explicaciones, que observan y entienden y se quedan. Me gustan las personas que no ocultan ni mienten, porque se quedan y entienden que no hay necesidad de ninguna de las dos cosas, porque entienden y conocen y se quedan. ¿Seré una loca de atar? ¿Realmente seré eso? ¿O será que sé cómo quiero vivir? ¿Realmente yo estaré loca o será que vos estás perdida? ¿Seré cruel diciendo la verdad o es que a caso, vos sos más cruel mintiendo? ¿Verás la diferencia? No me interesa dar explicaciones de mis acciones, de mis actos, si hubieras conocido una parte de mí, sólo una, no las necesitarías. Porque me gustan las personas con verdades y sin disfraces, me gustan las que escuchan y las que se hacen escuchar. Me gustan las personas sin escudos, las que se quedan con el corazón en las manos, las que ofrecen y las que reciben amor. Me gustan las personas que se van y que saben volver, las que no disimulan, las que se quedan, las que saben preguntar y se bancan las respuestas y se quedan...las que a pesar de todo, incluso a pesar de mi oscuridad, se quedan conmigo, conmigo incluso sin mí...
Ahora entiendo más que ayer, duele, no te creas inocente, duele...
¿Tendré temperamento o personalidad? ¿Mal carácter o será sólo que vos no tenés nada? ¿Que no sos nadie? ¿No será que no tenés ni sombra? ¿O será que yo no tuve suficiente luz para iluminarnos? ¿Es sólo mía la culpa? ¿O también tu culpa? ¿Seré tan compleja o demasiado simple? ¿Tan simple que lo simple roza lo ridículo? Vos estabas cuando otros debieron estar, y de pronto, vos ya no estabas y sí estaban los otros, ¿qué será lo que sucedió? ¿No será que miré mejor y, en realidad, vos nunca estuviste y en cambio, siempre estuvieron los otros? Muchas preguntas para alguien que no merece ni un silencio.
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