viernes, 30 de junio de 2017

imposible

me esforcé 
mucho quizás
poco tal vez

todos creen saber
pero nadie sabe

no me rindo
asumo
acepto
entiendo

es imposible
fundir tu piel
con mis sábanas

miércoles, 21 de junio de 2017

Parame la música...



Parame la música, pará, pará un cachito, parame todo, el mundo también, tengo algo que decir.
Cuando vos decís "te amo", ¿qué pensás o sentís que siente o piensa el otro? y cuando escuchás que te dicen "te amo", ¿qué pensás y sentís vos?
En serio, me estás jodiendo, ¿no?
Te tengo que explicar algo, es corto, no te vayas. Escuchá, para variar, escuchá por favor. No nos separan las diferencias, los dispares pensamientos, la manera de llevar las ideas a la realidad ni siquiera nos separan los kilómetros, lo que realmente nos separa es la cobardía de no aceptar o de no querer entender que el otro es otro, porque es otro. Yo no tengo que pensar igual a vos ni ser igual a vos ni siquiera parecerme a vos para amarte y viceversa, ¿entendés? 
Me estás jodiendo, ¿no? Vos, ¿de qué me hablás cuando decís "hablemos de amor"?
Seguro que pensás que todos te juzgan, si, quizás todos lo hagan porque vos también juzgás o tu memoria es tan estrecha que sólo recordás lo que otros hacen? el mayor problema acá es tu autocondena, ¿por qué? pues porque no querés escuchar lo que el otro piensa o siente, no querés saber lo que el otro tiene para decir, te falta un espejo, ¿sabés? pero no uno de cuento, uno hechizado sino uno uno de verdad. Yo todavía puedo mirarme al espejo, todavía sé quién soy o quién quiero ser porque me falta mucho para ser, SER, ¿notarás la diferencia?
Mirá, es simple, me cansé de buscar excusas para verte y decirte lo que siento. Vos te escudás en una verdad que no sabe nadie y así pensás pelearle al mundo, lamentablemente no sabés ni entendés nada. Me saturé de intentar ser a tu medida,alguien a quien decís amar pero que no aceptás que sea otro, otro con sus propias ideas. Me cansé de amoldarme a tu precaria necesidad de afecto...
Cuando finalmente entiendas al amor, hablame pero mientras tanto no vuelvas a decirme "te amo" porque me parece un chiste y para chiste tengo suficiente con mi vida, la verdad no necesito más. Te necesitaba a vos siendo vos, no siendo una sombra que pretende ser reflejo en un espejo hechizado...


lunes, 8 de mayo de 2017

deseo o maldición

que nadie te quiera como yo...eso es lo que quiero. que no te quieran como yo porque yo no sé querer. soy inestable emocionalmente, extremista en las noches sin luna, te di todo y te dejé sin nada, no sirve mi alma para querer, no sé abrazar sin cerrar los ojos o irme entera después de un abrazo, siempre se queda suspendida una parte de mi en el aire, siempre siento que no llego entera a casa después de abrazarte.
que no te quieran como yo, yo me olvido del sol y del mundo, mis ojos no son capaces de ver otros ojos u otros cielos, no tengo capacidad de olvido, para mi el olvido es un ángel caído que se pasea por mi camino
yo no sé querer, tengo demasiadas manías y malos hábitos, si estás a mi lado no hay nadie más que vos, me gustan los silencios compartidos mientras tu mirada se pierde en algún recuerdo
que no te quieran como yo lo hice, que nadie lo haga, tengo demasiadas cosas abrazadas a las sombras, no puedo compartir mis intranquilos pensamientos por temor a lastimarte, no puedo contarte mi pasado sin temor a desaparecer, vivo hablando con mi sombra, me niego al llanto y a la pena, siempre elegiré estar bien para poder verte sonreír...¿cómo estar bien con vos si yo no lo estoy? no tengo términos medios, como sabrás y eso tampoco sirve para querer bien. Blanco o negro, te amo o no te amo, me amás o no me amás, nada de medias tintas, no entiendo el tal vez o el quizás, en fin, ojalá que nadie te quiera como yo. 

martes, 14 de febrero de 2017

hasta acá

(enésimo descargo de bronca)



Quizás tengo más problemas de los que pueda expresar, es cierto que tengo cierta inestabilidad emocional, que no puedo sonreír sin sentir culpa...Hay tanto que decir, hay tanto que vivir y se quedan amontonados en sombras de celulares y juzgan al que se fuma un cigarro ilegal por adictos. Cuánta contrariedad en sus puntos de vista, tienen una perspectiva que no puedo comprender, no puedo, lo intento y no puedo...se quejan de la noche y sus penumbras pero no levantan la vista. Piden atención y ni siquiera saben cómo estás, si sos feliz o tenés el alma inundada...lo voy a llamar contrariedad para no llamarlo hipocresía. Hace meses que no sonrío y no se dieron cuenta. Quizás mi forma de vivir, de observar, de pensar, de soñar, de amar, sobre todo de amar, no les gusta, y está bien...no tiene que gustarle pero podrían respetarlo, no? Quizás no...
Cada día estoy más ligera, tengo menos peso en la mirada, menos estaciones pendientes, no sé, me volví tan simple que todo se complicó alrededor. No veo la falla, no distingo la grieta...hay una grieta que grita pero no logro hallarla...Si pudieran quitar los ojos de la pequeña pantalla verían un mundo que florece entre las ruinas, una noche despejada y estrellada que pide a luna llena que la miren...
Qué triste...tanto yo como otros tenemos tanto para ofrecer que las calles quedan chicas, el laberinto se desarma y todo se vuelve absurdo...Definitivamente estoy equivocada, nací equivocada...
En fin...escribo para desahogarme, para volverme menos cruel y más real...hoy me saturé, hasta acá me permito llegar, hasta acá soy sombra y soledad...no más...cuando estén aturdidos en sus propios pensamientos y necesiten un oído, un hombro, descárguense uno de internet...

jueves, 27 de octubre de 2016

No duermo cuando llueve

Llueve y no duermo cuando llueve. El sonido de las gotas golpeando los tejados armoniosamente me invita a escribirte, a llamarte...La lluvia me ampara y me protege...me envuelve con su manto de melancolía...
Llueve y en esta esquina del planeta, no sólo llueve, se cae el cielo. Caen rayos que te hacen vibrar la cama como cuando te besa el amor de tu vida. Los truenos se apoderan del mutismo y cada rayo es una estocada, un puñal hambriento como cuando el amor de tu vida te deja...Si, llueve y no puedo dormir. Y si no duermo, deliro y me extravío en las densas costas de los recuerdos y los olvidos...
Tu boca perfuma los recuerdos. La tormenta da vueltas allá afuera como tu sombra aquí dentro.
Llueve. Estoy acá no más, acá tan cerca de vos que tu cabello acaricia el aire que respiro. Estoy triste, como casi siempre. Tengo tu nombre en las manos, a punto de evaporar mis escasas fuerzas. No debo nombrarte, ya es tanto lo que debo que puede costarme muy caro empezar a deletrear tu nombre o empezar a jugar con anagramas otra vez. ¿Cuántas veces te perdí ya? quizás esta sea la vencida, la tercera es la vencida. 
Llueve. Te pienso y al pensarte te busco entre mis refugios menos tolerantes. El mar sangra ausencias y suicidios, yo me hundo en la noche sin luna, me hundo hasta el fondo del alma y te busco creyendo que vos también estás buscándome...
Llueve y no puedo dormir...

jueves, 29 de septiembre de 2016

Ahí nos vemos

Cuando logres calmar tus demonios, cuando puedas escuchar sin maldecir, cuando tus conflictos de cobarde sin imaginación se disuelvan por arte de magia, cuando seas capaz de hacer encastrar lo que decís con lo que hacés y con lo que decís sentir, quizás ahí nos vemos. Quizás ahí mires y ya no me encuentres. 
Cuando el silencio gane la batalla en tus turbulentas emociones, cuando seas lo suficientemente inteligente como para controlar tu ira, tu falta de recursos de campeón frustrado, ahí, quizás ahí puedas verme y sentir mi ausencia, mi ausencia, sí, porque la vas a sentir...
¿Sabés qué? Me cansé de buscar caminos que me lleven a tu inestable caricia, a tus fugaces abrazos, a tu maldita presencia, me cansé! Ya no enloqueceré por tus desplantes, ya no sufriré por tu falta de tiempo, por tus contestaciones monosílabas. Yo recuerdo perfectamente todo lo que pasó, todo. Tengo una memoria enorme. Y ya me esforcé demasiado por mantener mis huellas cerca de las tuyas, y de tanto esfuerzo, me cansé. Sí, por supuesto, también soy cobarde, pero abandono esta cruel y despareja lucha. Yo te amé, yo te amaba, pero me cansé. Por favor, sé feliz como puedas, con quién puedas, dónde puedas, sé feliz, maldita sea!!! 
No hay tristeza, hay sólo memoria. No sos ni remotamente capaz de querer a alguien. Quizás cuando veas una sombra que no sea la tuya sea demasiado tarde. 
Te deseo toda la paz que necesitas y que buscas por los caminos incorrectos...todo el amor que buscas en las personas ajenas, esas personas que no son tuyas ni de nadie, supongo que me entenderás. Te deseo la felicidad más plena y que todas las penas paseen lejos de tus ojos. Te deseo una lámpara de aladino y deseo que tus deseos sean cumplidos poque yo hasta acá llegué, me cansé de esperar un atardecer juntos o una luna compartida. Me cansé...los misterios fueron revelados, amor, no te importa nadie, nadie...

domingo, 25 de septiembre de 2016

intentás

Intentás. Intentás apartarte del silencio y te sumergís en un torbellino de melodías y voces, de barullos hambrientos y despiadados. Intentás apartarte de los extremos que siempre marcaron el camino. Y tambaleás y te mareás. Vas desde la sonrisa a una media sonrisa y no terminás de entender. Y no podés seguir sin extremos.  
Todo el tiempo intentás suprimir recuerdos. Y los recuerdos son ladrillos en un muro, en una columna que sostienen el techo. ¿De qué manera te escaparías de la catástrofe de quedarte sin memoria?  
Insistís. Intentás sacudirte el polvo de las nostalgias, como te desprendés de las cenizas del cigarrillo. ¡Cuánta ingenuidad!  
Intentás no mirarte al espejo. Es terrible verse a uno mismo sin brillo en la mirada. Vas caminado esquivando las señales del camino, vas para adelante, sin ver las banquinas ni las sombras que te persiguen, porque es así, te persiguen, siempre. No importa dónde vayas o con quién estés, tus deudas de respuestas, tu falta de memoria, tu impaciencia de presagios, te persiguen, tus sombras te persiguen. Y aún así intentás no sucumbir al terror de detenerte. Terror de parar a contemplar el paisaje y darte cuenta que algunas flores no son para todas estaciones.
Intentás reducir los abismos de la rutina con carcajadas de espanto. Tenés terror de escuchar tus latidos. Tenés terror de escuchar los míos.
Y yo me pierdo en tus intentos fallidos, yo me envuelvo de incertidumbre y tristeza. Es triste ver tus pies y no tus huellas. Y me refugio en preguntas sin respuestas. 
¿De qué color quedarán los recuerdos olvidados? ¿De qué color verás vos el amanecer lejos de mi cama? 
¿De qué color vibrarás con otra caricia? ¿Qué tan distinto es tu placer sin mi?  
Intentás cambiar las cicatrices por umbrales sellados. Y así...infinitamente. 
Y a pesar de todo, incluso a tu pesar, lo seguís intentando, seguís intentando huir de la realidad sin aprender, sin cambiar, no sé cómo sobrevivís sin entrar en pánico. 
¿Sabés qué? Un quebranto de madrugada, no te hace inmortal, te hace humano...pero intentás sonreír y todo vuelve a empezar...

sábado, 24 de septiembre de 2016

así no...

Yo no te perdí, claro que no. Vos me perdiste. Yo creí en tus contradicciones, tanto que me confundí y caí en esa telaraña de mentiras. Vos me perdiste cuando me tapaste los ojos para que no viera tu sombra, ¿tanto es el miedo que no quisiste que vea tu lado oscuro? ¿de verdad? Pues no sirvió de nada. Me perdiste cuando quise abrazarte ¿Para qué? Pues para nada. Sinceramente y definitivamente, las cosas a medias no me alcanzan, ni para acumular recuerdos ni para recordarlos porque a medias se esfuman, a medias se van borrando como una foto polaroid.
Intenté durante siglos ser yo. Tus vaivenes de tren a la deriva casi me vuelven otra. Así no. Así no funciono, no respiro, no vivo. Te amaba, dios! cuánto te amaba. No puedo seguir viajando sin destino, a los tumbos, sin saber dónde vamos, no puedo ser otra para que me ames. Es triste, otra vez la tristeza humedece mis ojos, pero me perdiste cuando entendí que tenía que ser otra. Intenté acostumbrarme a tu media vida, a tu media vía de escape, a tu media sinceridad pero no pude, pero no puedo. Prefiero esto, una soledad fiel y conocida a una hipocresía mal aprendida y vulgar. Lamento tu pérdida, yo sigo mi camino siendo yo...yo sigo mi camino perdida entre tanta gente bien fingida pero infeliz.

(Te hubiera amado como jamás has amado a nadie, sin embargo, elijo seguir amándome yo antes de terminar odiando una imagen en el espejo...)

Vos me perdiste cuando tuve que dejar de ser yo para que me quisieras. Así no es, me niego rotundamente a que sea así. Si no podés amar mi lado oscuro, no me podés amar, no sabés amar...y quizás yo tampoco...en fin...yo no perdí, y vos? Sí, vos me perdiste...

viernes, 2 de septiembre de 2016

que pudiendo ser

empezás a buscar un rastro
una huella o una cicatriz
un algo tangible o un recuerdo
un canto de mutismo
o una mueca estéril y hueca
lo que sea pero que sea
algo real a qué aferrarse
algo sin camuflajes ni máscaras

(a veces te conformás con disculpas
aún disimuladas o fingidas)

y la noche arrastra su nombra
hasta su nombre inmóvil
lejos del olvido
no existe salida cuerda
cuerda ni suelta
suelta ni acorde
y en la inmensidad
dos almas
que pudiendo ser
se quedan en tinieblas
y eso es inadmisible

y terminás rogando soledad
o paz
misterio de un diálogo
unilateral

en fin...
vos y yo
jamás seremos
                                verdad
ni verdad ni mentira
porque los matices
no existen
si existe el amor

jueves, 4 de agosto de 2016

Poder sonreír...

Las certezas son fábricas de prisiones...me encerré durante siglos y ahora el horizonte es más claro que cierta mirada de noche y abismo.  
Siempre mantuve distancias, distancias absurdas, convencida de que un abrazo puede olvidarse, un sueño evaporarse y la distancia, ya sabemos, nunca es justa a veces sólo misericordiosa. Manteniendo distancias fabriqué abismos de palabras, incluso construí muros de silencios alrededor y todo para comprender que lo que sucederá, sucederá...inevitablemente, inexorablemente. La vida misma es una milagro y una utopía. Cuántas ridículas veces me estrellé contra la noche para entender que tormentas hay en todos lados, más allá del dolor y más acá del amor.  
Aprendí que camuflar los sentidos me vuelve inerte y que callar gritos sólo hace más oscuro mi caminar. 
Haberme ido y haber destruido los puentes tras de mi, fue una decisión del dolor, pero haberme arrepentido me redimió ante el peor juez, uno mismo... 
Quizás no lo entenderás nunca, pero tener dos sombras no es tarea para alguien como yo, alguien como yo que ama sin escudos y se olvida de si mismo. ¿Cómo explicarte lo que nunca sentiste? ¿Cómo convertirme en recuerdo para alguien que no tiene memoria? ¿Cómo solventar mentiras en alguien que no sabe fingir, alguien como yo? No importa demasiado la distancia, lo que sí importa es que la historia se repite cuando no la recordamos, y yo...yo te recordaré siempre...siempre.  
Poder sonreír al pensarte me convierte en heroína., no sabes cuánto lamento la distorsión de la historia...pero el tiempo es más sabio que el rencor...el tiempo sabrá... 


Cartas perdidas. 30 de octubre de 2015

miércoles, 13 de julio de 2016

No todos

No hace mucho leí en uno de esos tantos cartelitos que dan vueltas por la red, uno que decía: "Todos extrañamos lo que pudo haber sido". No sé quién lo dijo pero la verdad es que no estoy de acuerdo. Porque no todos extrañamos lo que pudo haber sido. Algunos, los menos, extrañamos lo que fue realmente. 
Yo extraño los domingos lluviosos, con sabor a naufragio y un televisor encendido. A veces extrañamos más de la cuenta, esa cuenta en rojo de abrazos. Yo extraño los momentos de silencio compartidos. Dos seres distintos, dos soledades distintas unidos en un silencio. Extraño la complicidad en reuniones nefastas. Las miradas, esas miradas que consolaban tanto o más que un abrazo. Uh, y los abrazos! Cuánto extraño los abrazos! Porque no todos extrañamos lo que pudo haber sido, algunos extrañamos lo que fue realmente. Porque fue realmente, no? Mis consuelos disfrazados de payasos. Tus sonrisas tristes. Contemplar un atardecer y enamorarse de la luna, como si ambas cosas estuvieran unidas, unidas como no lo estábamos nosotros. Qué difícil es escribir sin lamentarme. Qué difícil es escribir sin extrañarte.  
Yo extraño transcurrir por las calles iguales con tu sombra a mi lado. Sentarme es una esquina y no sentirme ausente como en cualquier otra esquina. Yo extraño sentirte a mi lado, en mi alma, al lado de mi alma. Extraño contenerte bajo alguna tormenta. Extraño mirarte a los ojos. Yo te extraño. Te extraño a vos, a todo lo real que fuimos, te extraño aunque lo que pudo haber sido es más grande que lo que fue. 


Cartas perdidas. 2 de abril de 2016

martes, 21 de junio de 2016

ojalá...

Ojalá me vieras como soy ahora. Ojalá me conocieras o reconocieras ahora. Quizás así puedas amarme. ¿Ahora podrías amarme? Quizás no. Quizás tampoco podrías. Ojalá supieras que cambié. Cambié tanto que ni yo misma reconozco lo que fui. Ahora que volví a la fuente, ahora que me liberé de las cadenas, ahora que soy yo realmente, quisiera que ahora me vieras.  
El tiempo pasó y sigue pasando. Sigo acumulando miradas y palabras, abrazos y tristezas, fui vaciando las estanterías de cuentas pendientes y ahora miro y sólo tengo una. Veo una sombra mirándome, acechándome desde el pasado. Tu sombra. Y tengo, con ella, una relación de amor odio. Te amaba, y nunca lo supiste. ¿Me amaste vos? Nunca lo sabré. En el final no lo sentí y tampoco lo siento ahora. Pero no importa. Ojalá me vieras en con este nuevo yo. De verdad. Ojalá pudieras conocerme con esta nueva marea. Soy como arena de playa. Me dejo arrastrar por la marea. Soy como una partícula de polvo. Me dejo llevar por el viento. No me resisto. No me enrosco. No pienso. Siento. Sólo siento. Y sintiendo termino la historia. Por eso es que te quiero. Ayer. Ahora. Siempre. Ojalá el tiempo fuera uno, el tuyo y el mío, es obvio que no nos ha dicho los mismo a ambas. Yo aprendí que para amarte no necesito tenerte a mi lado ni conmigo. Ojalá me hubieras amado. Quizás, de haberlo hecho, aún lo harías. Di vueltas muchas lunas, y entre tantos caminos nunca encontré una tortura peor, una incertidumbre mayor que esta: ¿me quisiste? Pero, te sigo confesando cosas, ya no me importa. Y es una revelación también. No me importa la respuesta porque yo sí te quise, yo sí te amé y lo haré siempre. No me importa porque ya no me duele, ya no me dolés, ahora suspiro y sonrío al recordarte. Te perdoné, todo te lo perdoné y también me perdoné a mí misma...ojalá me vieras ahora...
Ojalá me vieras ahora (ahora que cumplí los 35), y entiendo tantas cosas! Sólo que ahora tengo dudas nuevas, nuevas preguntas, nuevas incertidumbres, que compartiría con vos si ahora pudieras verme en este nuevo amanecer...
Desde aquella vez, desde aquel triste final, di dos vueltas y medias al sol, camuflé cientos de caricias, soñé toneladas de abrazos y regué varias rosas con mis lágrimas, padecí insomnios y ausencias, convertí a todas mis tristezas y fracasos en piedras para construirme este nuevo yo, este yo que entre muchos otros deseos, tiene este: ojalá me vieras ahora...


Cartas perdidas. 27 de mayo de 2016

miércoles, 28 de octubre de 2015

viceversa...





"...o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa..."
M. Benedetti






A veces me resigno y sobrevivo. A veces no soporto mi realidad y me armo con palabras y salgo a buscar soles mientras destierro estrellas. A veces no me conformo con las sobras y las miserias y a veces me sobran las miserias. A veces también vivo, pero siempre recordando ciertos ojos y cierta mirada de noche y abismo, con lanzas en lugar de pupilas. Y a veces no tolero mi mundo y a veces el mundo no me tolera. Recíprocamente y viceversa en un juego macabro.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

esperando un café

Tantas lunas pasaron
esperando un café...


Recorté los días
en un almanaque invisible
para sentirme invencible
al momento de olvidar.


Jugué a ser valiente
en un universo
de laberintos cruzados.


Adorné cicatrices
con sonrisas de otros tiempos,
con caricias vencidas
y me dormí tarde
bostezando insomnios.


He olvidado mi sombra
y a veces ella me olvidó.


Tantas lunas pasaron
esperando un café
que todo queda a medias,
parece que mi espera
es más cruel que tu olvido
mientras mis palabras te dan motivos
tu silencio me da vértigo...

jueves, 17 de septiembre de 2015

Vestir Santos

Tu mirada, un pedazo de infierno
devora todos mis inviernos
mientras mis manos
quedan encalladas
en cada caricia que no te di.




Todos pasan y nadie mira
todos pasan y nadie puede verme,
el olvido pasó
pasó
y no me vió
pero claro,
el olvido no es un santo
y no vendrá a rescatar
tu recuerdo de mi llanto.




Tu sombra arrastra su voz
hasta mi hueco de la almohada
pero allí no hay nadie
nadie...




Cómo escapar de este martirio?




Quizás decida
vestir santos
hasta alcanzar el olvido
o
podría desvestir demonios
y tal vez así
callar tu sombra
que en las penumbras
es una lanza
atravesando mis espacios...

domingo, 24 de mayo de 2015

Suenan

Suena un silencio en el pasillo.
Suenan los pasos de recuerdos
caminando al olvido,
yo sueno a vacío,
yo escucho delirios

hambrientos,
húmedos,
fingidos.

Suena la noche en la ventana.
Suenan lágrimas en la ventana,
yo sueno a milagro desprevenido,
yo escucho un solo latido

el mío, solo...
                             el mío

Y suena un llanto en las alturas.
Suena un quebranto en lejanía,
lejos estás de mí,
lejos estoy de mí

cuándo vendrá el otoño
cuándo iré al otoño

si pudiera volver
todo sería igual

silencio en el pasillo...
etc...
volvería todo a repetirse.

¿volvería todo a repetirse?



sábado, 14 de marzo de 2015

la vida sigue...

Entre silbidos del pasados, caricias de la memoria y lágrimas de un futuro roto, te extraño. Los días pasan y mi vida continúa, sin embargo, te extraño.
Los domingo lluviosos, de diluvio con perfume a naufragio, te extraño.
Escucho música para disminuir las voces que gritan a mi alrededor, fumo uno dos tres cigarrillos y ya no me dolés tanto, me dolés pero no tanto y te extraño.
Junto las colillas, las gotas de una noche sin luna y tiro todo a la basura.

¿Cuánto hemos cambiado, no?

Te regalaría mi silencio por un abrazo en estas horas inertes, en estas horas crueles en las que cierto recuerdo se me incrusta en los párpados y no me deja pestañear. Claro, te extraño.

La vida sigue y es una buena idea pero, entre todas las cosas que no soporto, sólo una me mantiene despierta en la madrugada, es un estorbo ridículo, diminuto pero estorbo al fin, ¿ya no somos nada? ¿nada? ¿o es que acaso dos personas con un pasado en común son algo más que nada? y una duda gira y gira y gira sobre los vasos vacíos: ¿por qué? Me entrego a la más desalmada de las respuestas y salgo a caminar bajo la lluvia que no cesa, que no para, que lo inunda todo, como el tropel de recuerdos tuyos que tengo cabalgando a mi alrededor en la habitación.

Con esta agua bendita, para donde vaya dejaré huellas, ni descalza ni calzada, no hay forma de ser un fantasma cuando más lo necesito, si al menos hubiera neblina, pero te extraño y mis huellas me delatan, no tengo forma de desaparecer...

¿Habrán sido reales los sueños que compartimos alguna vez? ¿y los silencios? ¿y las palabras que pronunciamos y guardamos? ¿Habrán sido reales las mentiras y las cicatrices? ¿Cuán real serás sin mi sombra? ¿Cuán real seré yo sin tu sombra? ¿Cuándo dejamos de ser? ¿Cuándo de pertenecernos? No sé, no lo sé pero tengo una verdad, el límite de mi dolor es este: la vida sigue.
Sin aire de sobra para escarbar en la memoria, te perdono, todo te lo perdono. Un pasado triste por un futuro sin heridas abiertas.


sábado, 7 de febrero de 2015

todo lo que soy (carta perdida)

Y resulta que olvidar es una caricia...
A veces sólo necesito corroborar o refutar lo que encontré en tu mirada, entonces te espío. Quizás te vi con ojos sedientos de belleza, con ojos saturados de tristeza, siempre tengo una tristeza infinita. Y empiezo a pensar, en horas ingratas, que no tengo casi nada para ofrecerte. Suelo ser cruel conmigo misma, y a veces con los demás. Tengo toneladas de cicatrices y unas cuantas caricias. Aprendo y pierdo, me olvido y vuelvo. Quizás la gente es más feliz sin preguntarse nada, yo no puedo, yo siempre tengo preguntas, dudas, infinidad de idas y escasos regresos. Los extremos marcan mi sendero, ya no peleo contra ellos. Me emborracho de palabras y me gusta la cerveza. Leo más de lo que entiendo y desarmo laberintos buscando respuestas, buscando miradas que se asemejen a la tuya y eso es mucho más cruel de lo que parece. Muchas más veces de las que quisiera, la soledad me pierde, me toma de las pestañas y me lleva a caminar por lugares extraños donde casi nadie puede seguirme.

Colecciono abrazos y almanaques. No sé llorar. Tengo más memoria que libros, lamentablemente. Me encanta el silencio compartido y no soporto la mentira. Verás, la mentira me quiebra, me parte, me reduce, me opaca, es una frontera inquebrantable entre mi amor y mi olvido.

Me desborda la ternura cuando encuentro brillo propio en las miradas, me tientan de abrazos, no sé, suelen decirme que estoy loca, quizás lo esté. Hay tantas cosas que no puedo explicar.

Pierdo muchas veces el sentido y los estribos, las llaves y el amor, el encendedor y la cordura. Pero siempre me aparto del mundo y mi habitación suele ser un refugio pequeño pero gigante donde cabe toda mi locura, evito el contagio y el tener que dar explicaciones. A veces soy un fantasma, tengo un síndrome raro de mutismo y desaparición. ¿Ves? no tengo mucho para ofrecerte, lo poco bueno ni siquiera sé si es bueno.

Pero, sí, pero si te atreves a mirarme podrías ser mi sombra en la habitación, el cigarrillo en mis manos y hasta podrías ser el ángel que me acaricia mientras duermo. Y yo podría acariciarte hasta que te quedes dormida, contemplarte y cuidarte los sueños, ser un soldado de tus sueños. Podría ser el otro hueco de la almohada, un pliegue de la sábana, podrías ser mi silencio si me permitieras conocerte. Vos podrías ser mi otro lugar en el mundo, una grieta en la soledad que me carcome pero no me consume.

(tus ojos tienen un milagro)


Mis demonios se aferran al borde de mi cama y cada tanto me hacen naufragar en aguas turbulentas de espanto. 
Si conocieras mis tormentas, quizás podrías convertirte en un refugio.

Estoy cansada de la gente con buenas intenciones y malos métodos. A veces es más simple hacer las cosas bien que hacerlas mal...se me hinchan los ojos por soñar despierta, por leer, por amar sin armas y sin escudos.
Me gusta el frío, la lluvia, me declaro enamorada para siempre de la neblina. Tengo sueños intactos y otros cumplidos, amores negados, tristezas infinitas, ausencias que ahogan y también tengo varias gotas de cobardía corriendo por mis venas. Acumulo fracasos, versos pobres y migajas de cielos estrellados. La oscuridad de la noche me atrae más que la claridad del día. A veces me olvido que tengo sombra. Prefiero pedir amor antes que perdón, no sé más qué contarte para que te atrevas a conocerme o a ignorarme...
Sólo le temo al olvido pero me olvido hasta de respirar cuando no tengo respuestas. 

Me duelen los huesos y el amor, las manos de caricias a ciegas, los ojos de miradas perdidas, la boca de besos a tientas, la mala memoria de los que dijeron amarme.

¿Te diste cuenta que todo se desvance al amanecer? es una burla, un absurdo que cada mañana todo vuelve a empezar mientras yo sigo sumergida en el hueco de una mirada que no me mira...


martes, 20 de enero de 2015

qué podrás saber vos II

Vos, que no sabés ni de qué color son tus ojos, vos, cómo podrías saber de espejos. Para vos el amor es una sombra, una mueca para espantar a la soledad, para nada más. Vos, que no conocés el silencio, cómo podrías conocer el valor de la palabra, de una palabra. Para vos, que el bullicio es una melodía porque no soportás ni tu voz, cómo podrías afrentarte a mis súplicas y a mis palabras.

Vos, justamente vos que nunca acariciaste una sombra, un aroma, una ausencia, vos no podés saber lo que significa el amor ausente.

(Mientras yo me atormento de dudas, vos sonreís. Yo me crucifico entre preguntas y vos sonreís. A destiempo, sin tiempo, sin relojes. Vivir sin observar, sin entender, con razón vivís así, no buscar respuestas te salva de las dudas.)

Vos, que podrás saber vos de abrazos si nunca temblaste de frío y soledad.

Vos que no podés llorar, menos podrás saber cómo se empaña la mirada al mirar atrás, cómo es más fácil caminar bajo la neblina mirando para atrás.

Vos, que no sabés suspirar y caminar a ciegas, cómo podrías conocer mis laberintos y mis reproches, mis infinitos viajes al olvido y mis infinitos regresos al no me olvido.

No entiendo cómo podés sonreír y ser feliz si no entendés nada. Vas por los laberintos cosechando soledades, derribando y sepultando abrazos. 

¿Qué podrás saber vos de mí para suponer que sos mejor que yo?

¿Cuándo se te habrá cruzado por la cabeza que podés ser mejor que yo? Lo repetiré hasta que lo entiendas, somos iguales.

Vos, justamente vos, que tenés las ideas mal puestas, ¿cómo podés hablar de ideales? 

Vos que jamás sepultaste tu ego, vos no podés amar. Vos que jamás te condenaste a la soledad, vos no podés amar. Vos no sabés amar, vos no podés amar si nunca encontraste un espejo en una mirada. Cómo podrías amar, si para vos el amor es un pasatiempo, una sombra para espantar a la soledad.

Nos vemos a la vuelta, quizás vos aprendas a amar, quizás yo aprenda a olvidar. 


Hablando...

...es redundancia, lo que no fue está condenado a lo inolvidable.
(usemos mejor el tiempo)
¿como para qué?
(no sé).
¿te pusiste a pensar que existe la misma cantidad de recuerdos en una lágrima que en una sonrisa?, irónico, ¿no?

si te acaricio, si te recorro en caricias, si exploro los límites de mi propio dolor, ya no creo tanto en las sombras, las sombras confunden.
(bueno, quizás las sombras me recuerdan tu perfume, las uso para encontrarme en este exilio perpetuo, presumo de mutismo y no tengo tolerancia).
vaya que te conozco.

(los ideales, mis ideales, marchitan las ocasiones de tenerte. Soy más incrédula y menos aduladora de lo que aparento).

Las ideas están ahogadas, las lluvias de este principio de enero no son más que las del comienzo del otoño. Si todo se distorsiona, todo es una farsa y el tiempo un dios demasiado justo
(y entonces, la distancia que inventamos para extrañarnos ¿qué es?)
es una grieta en el olvido
(el olvido no existe, según tus propias palabras)
mis palabras son ilusas e incongruentes, como dos soles en un mismo sueño
(qué triste recordarte como no eras)
siempre fui, siempre soy, el problema no es ese, los otros que no son nosotros, eso es un problema. El resto con sus montones de intenciones y sus mediocres miradas, los otros y sus turbulentas sinceridades, los otros acumulan mientras nosotros desparramamos...desparramo los libros, despilfarro palabras...desparramo las sábanas y los sueños, los carcomidos por los años y los intactos como si estuvieran dentro de una caja blindada...
(qué incoherente es todo cuando lo pensás)
por eso no pensás vos, ¿no?
(quizás...)
dejame contarte un secreto
(no tenés secretos vos)
por las noches, entre nubes y alcoholes, entre humo y rockanroles soy exactamente lo que necesitás, un equilibrio bendito, ni más ni menos, exactamente lo que necesitás, y ahí deberías verme...ahí soy y también sos, ahí te amo...
(he subestimado tu locura...)
no deberías de subestimar nada, ya te lo dije...

(amanece y aún no hemos dormido)
Mejor así. No quiero despertar si no estás a mi lado. Cantemos adornando el mundo, una nueva vuelta al sol comienza y nosotros seguimos sin amarnos.

(el tiempo es ingenuo, por eso es demasiado justo)
el tiempo es tirano por eso es demasiado justo
(¿el tiempo existe o es un invento para acumular?)
el tiempo no existe cuando puedo abrazarte y dibujarte y caminarte de a caricias. ¿Acumular qué?

En fin, dejá...ya no quiero seguir así, arañando la consciencia, camuflando los sentidos, es un desperdicio de espacio y de tiempo, ¿te olvidaste ya que me lastimaste, como pocos, como nadie más?
(el olvido no existe, si vos no olvidás, ¿cómo podría entonces, olvidar yo?, si soy yo a partir de vos...antes, antes no sé quién era, quién fui)
Qué locura la tuya, durmamos antes de despertarnos uno lejos del otro...


viernes, 2 de enero de 2015

¡qué empiece el año!

No vale la pena
No vale
No, Vale,
ya no, 
ya no más penas...

el olvido es opcional
y yo elijo olvidar...

(cargar heridas 
te impide curarlas)

¡qué el año empiece
con sonrisas y amor!





lunes, 8 de diciembre de 2014

nada claro

El tiempo se diluye, me equivoco de naufragios y ando esquivando charcos para sobrevivir en un mundo tan real que asusta. Pocas mentes quebradas para acompañarme en mis complejos, en mis fugas e incendios intencionales. Tantas dudas y tan pocas respuestas. ¿Cuántos errores he acumulado para no saber de quién es la sombra que me atosiga y me perfuma los pasos ausentes? ¿Habrá ausencias más allá del olvido? Alrededor de las luces hay signos de preguntas y en mis silencios hay signos de fatiga, qué cruel sería el universo sin silencio. Me perturban ciertos sonidos, dejo de caminar y empiezo a gritar, aliarse con el enemigo es la única forma de sobrevivir, a veces...esas veces crueles pero reales. Otra vez la realidad se mete en mis párpados. Si te vuelvo real, desaparecerías y si me vuelvo real, me fugaría...¿incoherencias sin razones o razones sin coherencias? Nunca tengo nada claro (nada...claro), todo lo doy vueltas y lo vuelvo a inventar...Una mirada rebalsando de ternura es todo lo que puedo ofrecer cuando el día muere, las nubes grises amenazan con otro aguacero y no hay nadie en la casa, salvo yo, claro, pero yo también soy nadie, ¿no?

jueves, 27 de noviembre de 2014

mi nombre

Sólo existe algo mejor que el silencio, mi nombre con tu voz. Mi nombre saliendo de tu boca, uno de esos regalos inesperados y tu sonrisa iluminando mis cicatrices y aquella vieja costumbre de esconderme para no desaparecer. Fugarme para no pedirte rescate, con un abrazo sería menos fantasma. En fin, en este silencio que me invade cuando te recuerdo, el sonido de tu voz pronunciando mi nombre, me encuentra buscándote...Y en tu nombre hay una lanza que me atraviesa cuando te nombro...nada nuevo, ¿no? 


jueves, 6 de noviembre de 2014

dos

Persiguiendo al posible amor de mi vida, ese idilio adolescente que me vuelve real y creyente. De pronto, el camino se abre, una encrucijada que me parte el alma en dos. Sí, por supuesto, llueve. Son las dos de la mañana. El aire es espeso como un bosque tropical y la lluvia cae, lavando y enjuagando las hojas y las grietas, las cicatrices y las ramas. Por temor a resbalar, voy mirando el suelo. Hay charcos que dibujan ausencias, rostros amables de algún recuerdo pasado o por pasar. Un hueco en el suelo inundado y una imagen premonitoria. La lluvia golpea mi cuerpo agotado y cada gota sabe a lágrima y una gota unida a otra gota produce una unidad sonora, una melodía melancólica que me hace olvidar el por qué estoy caminando. Dos gotas juntas son un silencio roto. Y dos soledades compartidas son una sombra entre penumbras. El bosque cuando es frondoso no permite la entada de la luz del sol. Y llueve.
Sigo caminando. Voy contando los pasos de dos en dos. De dos en dos son menos los que faltan y son tantas las huellas que dejé. La lluvia me obliga a dar pasos a ciegas. Las gotas chocan en mis párpados como minúsculas y heladas espadas. Espadas que lastiman pero que no ayudan a cortar las distancias, menos las malezas. Levanto la mirada y ya no distingo al posible amor de mi vida. Llegué a la bifurcación de los caminos y la ausencia es letal. Un sendero que se parte y me parte el alma en dos. Un sueño partido no es ni será un sueño compartido. La historia es conocida. Caminar bajo la lluvia de una primavera en lenta agonía, me obliga a contar pasos y a repartir maldiciones. Llegar a casa sola con el ruido ensordecedor de un llanto en baja frecuencia y disfrazado de lluvia, me envuelve de realidad. Y dos realidades palpables nunca igualarán a un sueño compartido. Y el corazón late en armonía con la música que cae sobre los tejados. Dormir es más sano que delirar, dicen; después de un par de ilusiones rotas, delirar provoca alivio, como el viento sur después de dos días de lluvias copiosas e insensibles.

Sucumbir o desaparecer, ¿alguien me sigue? Te despojo de las dudas: dos amantes se perdieron en el bosque una noche de aguacero y el mundo sigue siendo el mismo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

raíces

De lo sepultado, 
se ve lo florido
sin raíces
no hay cómo trepar, 
no hay ramas
ni flores
ni hojas
raíces necesitás
no existe árbol
sin raíces
no existís
sin raíces
¿tendrás raíces?

¿y si desaparezco?
me haré invisible
me volveré vulnerable

podaré lo que haya que podar,
pasaré sin hacer sombra,
dejaré hojas esparcidas
en lugar de huellas...
seré un árbol
con raíces
que bucea de noche
que bucea de día
hacia arriba
hacia abajo

puedo ser lo que quiera,
tengo raíces...

¿vos qué tenés?
me pregunto
para saber qué sos...