La invisibilidad, esa macabra muestra de tu cobardía, no te salva ni mucho menos, de la imbecilidad. Quisiera que lo comprendieras, que lo aceptaras, que dejaras de ser tan ocultamente visible. Quisiera tantas cosas, mejor me voy a soñar lo que puedo tener y lo que puede suceder. Podrá caerse la luna antes de que abandones esa postura de arrogante e imbécil sin trono...sin sombra, lo invisible no tiene sombra, sabías?
sábado, 28 de abril de 2012
viernes, 27 de abril de 2012
cuando la noche empieza a emborracharse...
He hecho, he sido muchas cosas. Bajo la luz del sol, somos todos iguales. El problema comienza cuando la noche empieza a emborracharse y el vino tinto del atardecer es menos delicioso que el blanco de la mañana. En las oscuras profundidades de la cuarta copa vacía en una hora, todos cambiamos. Hay algunos que siguen brillando con luz propia, otros que se amparan en las sombras para impedir que los vean (yo los veo igual), y otros que se sumergen en las tinieblas desalmadas de la soledad para espantar el amor. Si fuéramos menos cobardes, el último tren sería el próximo en llegar. Y así hasta el indicado. Pero no es así. Somos tan cobardes como ilusos.
De todo lo hecho, sólo me arrepiento de no gritar más alto tu nombre la última madrugada. Nada hubiera sucedido si te quedabas. Nada sucedió después.
Pude haberme enamorado de otra mirada, elegí la tuya. Pude haberme equivocado de esquina, puede haber corregido los errores, elegí mantener la distancia y reprobar. Te amé tanto que llegué a creer en el destino mientras las horas borraban a lágrima suelta el pasado. ¿Hubiera sido otra la historia si me hubieras amado? No, la historia hubiera sido la misma. No amarme no es la condena. La condena es el vacío de fingir. Contar secretos cuando no hay luna es menos triste que inventar mentiras para salvarse del macabro "qué dirán".(cuándo aprenderán algunos que no es "cuando se puede, es cuando se quiere", en fin...)
Puedo escribir cientos de verdades en apariencias, desordenadas, a nadie le debo explicaciones, menos a un fantasma que sabe cómo herirme. Si te parece cruel mi silencio, preguntale a mi alma lo que sintió cuando de un "te amo", recibió sólo una caricia del viento.
Después de apagar las luces y antes de irme a dormir para soñar lo que no me atrevo a confesar, comprendo algunas cosas. Pero hay una que me dejará dormir, pude hacer hecho y haber sido muchas cosas, nunca, nunca he sido hipócrita; ni conmigo misma ni con los demás. Una verdad que no pesa, contraria, totalmente contraria a la de ciertos mediocres que sin sol se mueren de frío y sin luna se desvían del camino...
martes, 10 de abril de 2012
Contame...
A veces duele tanto verte que elijo esconderme en los pasos ajenos, manipulando los senderos que no siempre me llevan a vos. Es esta especie de algún síndrome del silencio lo que me impide hablarte cuando te tengo tan cerca, tan cerca que puedo rozarte la piel con un suspiro. Y me sumerjo en el mutismo, ni a los ojos puedo mirarte. Siento que me pierdo cuando lo hago. Hay ciertos espejos que prefiero esquivar. Y es tan profundo el abismo que temo caer.
Los días se me amontonan en la almohada y no puedo respirar como antes. Dejo las puertas abiertas pero el viento no me trae tu perfume. Tengo tantas preguntas para hacerte y sin embargo, al encontrarte por las calles de este pueblo gris, me inunda el silencio. Contame cómo estás, quién es la dueña de tu sonrisa, quién acaricia tu rostro, quién osa posar su mano en tu espalda. No sé, decime vos cómo llegué hasta acá sin gritarte mi verdad y cómo es eso que ahora sos experto en fragmentar mil palabras hasta que llegan a ser silencio. A veces siento que sabés más que yo. Sabés cómo me martiriza ver tu mano en las manos de alguien más. Sabés lo que pesa mi alma cuando te esquivo. Sabés lo que siento pero, como siempre he pensado, preferís no saberlo, no? Ya sé que mis locuras no alcanzan a cubrir mis deudas, al menos podrías hacer un intento por despertar y hablarme. Necesito saber, quiero saber cómo te trata el universo, qué planes tenés para mañana o para el fin de semana. Me carcomen las dudas, me matan lentamente los celos. No quiero molestarte, eso es cierto, no quiero, por eso a veces, ni te saludo, es que siento que te incomoda mi mirada cargada de ternura que no puedo ocultar. Mis deseos se hacen agua entre los dedos cuando compruebo que no tenés ni la más mínima intención de ver mi sombra. Vuelvo a casa, escuchando las campanas puntuales de las once de la noche y todo queda a la deriva en este mar de incertidumbres y miradas errantes. Podría desempolvar las estrofas que te nombran y regalarte más palabras que silencios pero de sólo pensar en tu rechazo, se me hiela la piel, tu rechazo me dejaría inmune ante esta terca soledad...
lunes, 2 de abril de 2012
Me superan...
A veces (a veces), es realmente admirable la hipocresía que ciertas personas tienen. La usan como un estandarte, como un trofeo de victorias sin gloria. Y yo me quedo inmóvil. Petrificada cuando me rodean. Seré culpable, a caso, de su actitud hipócrita?? Es algo que merezco? No tengo respuestas. No entiendo como pueden permanecer altaneros y desubicadamente felices llevando la hipocresía a flor de piel. Me supera, y ampliamente, este sentimiento de impotencia.
Me superan...y es una gran farsa esta gente que no sabe vivir sin ser una mentira. Fingir y ocultar, eso forma parte de la hipocresía, no? bueno, estos seres que andan por la vida como maestros sin haber sido alumnos alguna vez, sólo saben fingir y ocultar. Basan sus precarias vidas en disimular y en simular. Simulan ser gente buena, cuando en realidad no lo son, y no sólo que no lo son, sino que son peores personas que aquellas a las que además, tienen el descaro de criticar. Se jactan de ser algo que no son, se jactan de ser hipócritas, porque son sólo eso. Hipócritas.
Y yo, a veces me siento una ilusa, no sé cómo evadir a esta gente. Intento mantener mis palabras y mis distancias. Trato por todos los medios que conozco, ser yo y de seguir siendo yo. Temo contagiarme de su hipocresía, tristemente tengo temor de ello. Y sé que para no ser una hipócrita más deberé caminar por un costado, respirar otros aires o hacerme humo en el horizonte antes de que me vean, hasta pensé en ser sombra en lugar de huella, pero jamás lo lograría, no puedo ni quiero ser hipócrita. Seguiré intentando ser huella y más aún cuando el camino está lleno de sombras...
Prefiero huir y pasar por cobarde que quedarme y acabar siendo una hipócrita más. No quiero ser una hipócrita...me supera esa actitud. No soporto darme cuenta de que hay tanta gente, y tanta gente querida, hipócrita...
Y esto no es bueno para nadie, en especial para mi. Sentir esto me deja mal parada. No puedo manejarlo aún, pero deberé aprender. No tengo que dejarme embaucar por esta impotencia que me genera la hipocresía. Los rencores no sirven para amar y sólo amando podré ser libre de los bajos sentimientos.
(y a vos, a pesar de ser una de las personas más hipócritas que conocí, a vos te sigo amando, parece que a mi idiota corazón no le importa tu maldita actitud. Ironías, ironías)
domingo, 25 de marzo de 2012
a esta hora...
Exactamente son las 22.17 horas. El viejo mira el partido de boca y no para de protestar. La vieja lo acompaña por costumbre, no le importa en absoluto cómo juegan ni contra quién. Yo me aislo, me sumerjo en mi universo, leo páginas que nadie visita y me aburro. Salgo al patio a fumar un cigarrillo y veo cómo la noche se ilumina con los relámpagos y la furia de una tormenta que vino para guiñarme un ojo y decirme que no estoy sola con mi llanto. Mientras estoy afuera, sólo tengo un pensamiento: si tuviera dónde dormir, amor, te invitaría a soñar, te invitaría a abrazarme para no naufragar en esta noche de lluvia...
Descargo de bronca...
Por qué tiene que existir gente hipócrita, desleal, mentirosa, gente mala??? me sacan de mi precario centro, no puedo entenderlo, me esfuerzo por buscar una razón, un motivo, y termino envuelta de dudas y sentimientos que no me benefician para nada. Entonces, para qué seguir pensando en esto? es que no dejan de molestarme ni de dolerme esas malas actitudes, me hieren, me agobian, me dejan con una sensación de vacío demasiado grande. Tanta gente que amé, que amo y que son más de lo mismo...me esfuerzo en vano por comprender y aceptar (y no me parece justo). A veces pienso y siento (lo que es peor) que soy idiota. Idiota por seguir buscando aquello tan sutil que creí ver en ciertos ojos, esa especie de magia...Ya sé que no debo ni pensar ni estar cerca ni lejos, pero no puedo entender por qué hay gente así en este mundo cruel ni en este pequeño universo de melancolías pasajeras. Existen, ellos están, me ven y yo no puedo verlos. No se salvan del anonimato pero tampoco de la desgracia de mi voz, de mi palabra. Me vuelvo vulnerable y soy tan frágil que aún vivo a pesar de cruzarme con miradas capaces de hacerme perder la razón para abandonarme luego en medio de mis silencios. Así estoy por estos días, con estos malos sentimientos carcomiendo mis buenas intenciones. Buscar respuestas me deja con tanto silencio que nadie me salva de él...
sábado, 24 de marzo de 2012
Sólo una respuesta...
Parece que no hay vuelta atrás. Hice lo que pude, me quedé sin fuerzas y sin aliento. Hoy tengo la verdad a flor de piel y temo perder este momento. Saldré a buscarte hasta encontrarte. Te diré la única verdad que no te dije, la única razón que siempre existió. Sabrás mi verdad y sé que preferirás no saberla pero la historia es así. Cuando vos querías saber, yo no quería hablar. Ahora yo quiero hablar y vos ya no querés saber. Ni me importa lo que pdigan, sólo lo que vos sientas. Quisiera tener más respuestas, sólo tengo una: desde el primer momento en el que me crucé con tu mirada de noche y abismo, desde ahí, yo te amo.
jueves, 15 de marzo de 2012
morir de amor
el aire se me escapa en suspiros desprolijos, me aprisionan el corazón. saber que estás acá, tan cerca y tan lejos a la vez. no sé llorar. lo peor aún no ha pasado. amar un imposible es como correr detrás de esas locas utopías que soñábamos cuando niños. extrañar una mirada que no te pertenece es como estirar la mano y pretender bajar una estrella. maldigo el momento aquel en el que me perdí. por qué tuve que imaginarme en tu brazos, en tu piel? por qué no te vi lejana y cruel?
y extrañarte es tan extraño. y las dudas me provocan más ganas de llorar que no tenerte. te extrañaré a vos o sólo lo que me creí que eras? triste, no? imagina el tormento de no hallar las respuestas. todavía sigo pensando que pensás en mi. jamás me sentí tan torpe, desarmada y perdida. pude haber amado antes, jamás así. me vuelvo loca tratando de olvidarte. termino los días buscando tu perfume en los rostros de las sombras que me persiguen. hacía tiempo que no tenía fantasmas habitando mi universo. han vuelto, por ti han vuelto a mis palabras.
las horas del día las uso para pensarte, las de la noche, para soñarte. salgo buscando razones, vuelvo encontrando pretextos. la locura entra al galope y se lleva mis escasos silencios. escucho tu música para sentirte cerca y para alejarte, te nombro entre anagramas indescifrables. has aparecido en mi vida para robarme esa precaria sensación de control que solía tener. y tarde recuerdo que no sé llorar, en el mismo instante en que la noche no miente como tus ojos, tú no estás y el aire me falta otra vez...
(y luego me dicen que no se puede morir de amor, qué ilusos descorazonados, o no han amado o no han amado como te amo yo a vos o yo no sé de lo que estoy hablando)
jueves, 8 de marzo de 2012
Me rindo
Vuelve el otoño a las ruinas de esta ciudad. Faltan escasos días para que la niebla vuelva a cubrir las noches y la llovizna se cruce de nuevo con mis ojos. Falta poco para reencontrarme con la idea falsa de no amarte más. Otro otoño está al caer, otro año amándote con todas las fibras de mi ser y mi alma. Es tanta esta soledad que me rindo. Con todo lo que luché y no te moví ni un milímetro de mi, de mi esencia. Y me rindo a este hechizo de amarte así. Cuántas veces calmé mis voces y humedecí los pañuelos? Cuántas veces maldije tu nombre hasta quedarme dormida? Cuántas veces atravesé las tinieblas de la duda para sucumbir en tu mirada? Ya no más. Me rindo ante tu voz, ante tu ojos y ante tu nombre. No sobreviviré otro año ocultándome en las sombras. El otoño golpea las puertas y ya no tengo fuerzas. Me rindo y me entrego al destino. Que suceda lo que debe suceder. Que no suceda lo que no debe suceder.
martes, 6 de marzo de 2012
...con un abrazo...
Hay cosas que no cambiaran, aparentemente. Me esfuerzo, y siempre parece que es vano, por olvidar lo que me lastima: tu mirada. Voy de un lado para otro del pueblo como huella perdida, buscando su zapato. Estuve a segundos de gritarte mi verdad, doy gracias al cielo por empezar a llover y permitirme salir corriendo. Y cuando llueve es como si todo volviera al principio. Quizás por nacer en invierno o por este vicio de abrazar. Esta casi absurda necesidad de tenerte conmigo pero sin tenerte. ¿Sabías que me conformaría con un abrazo? Pero claro, sólo tu rechazo me haría más vulnerable de lo que soy. Y sigue lloviendo, por suerte, esto me impide regresar a buscarte, me impide rastrear las huellas que dejaste.
Es tarde ya, siempre es tarde cuando el cielo amaga con otro chaparrón y la tristeza consume cada recuerdo. Dormiré soñando contigo, amor, mañana será otro día y las cenizas de esta noche se esfumaran con el viento que siempre sopla del sur...sin cambios, sin olvido y sin tu perfume...
Un diluvio en la ciudad y un llanto en el alma, bonita combinación para extrañarte tanto, no crees?
viernes, 24 de febrero de 2012
...perder la cordura...
Clandestinamente te nombro en las altas horas de esta noche con tanta humedad en el aire que hasta parece que estoy llorando...me abrazo al abismo inconfundible que provoca tu nombre en mis labios, el miedo de perder la cordura fue reemplazado por el miedo a no perderla nunca y acabar sin tus manos en mi boca, rogándome silencio, callándome para no escuchar cada una de las palabras que tengo amontonadas en la garganta...
Eres la canción ausente que suena una y una otra vez dentro de mi cabeza. Esa melodía odiosa que no me deja dormir. Eres ese habitante maldito de mis pesadillas. Esa mezcla de menta y chocolate, imposible de resistir. Eres la lanza que hace temblar mis pilares. Esa puñalada de un cupido perverso.
En tu privilegiado mundo, mi mirada es ciega. En mi pequeño universo tus ojos son dos soles que iluminan los rincones. Vas por las calles anónimas buscando refugio y perdiendo sonrisas. Te zambulles en las aguas oscuras y turbias de mi memoria. Pasas por mis brazos como un prófugo para acabar preso de mi imaginación. Todos los días tienes la delicadeza de acercarte a los abismos de mis sueños, nunca sabré si es porque así lo quieres o sólo así sucede.
Y yo, dueña de mi pequeño universo, naufrago cada noche en tu mirar. Descanso a orillas de lo inevitable para comprender que todo gira en torno a ti. Y a pesar de saberlo, no puedo evadir tanta verdad. Tienes llaves que no pensé, existían.
La noche es amarga lejos de tu piel. Mis manos tiemblan de frío y distancia, suspiro una vez más, sin perder la cordura, y me reservo las caricias por si decides enterarte de que te extraño...te extraño...
miércoles, 22 de febrero de 2012
Apariencias...demasiadas...
Ya no sé cómo pedirle a alma que se quede en su lugar. Pero no, tiene que salir a buscarte sólo para no encontrarte y volver derrotada sin pretextos para darme, para impedirme un llanto, sabiendo que no me gusta llorar.
A simple vista las apariencias engañan, y más allá de lo que no podés ver también. Aparentemente tú me amabas y mira cómo acabamos. Aparentemente tú no podrías fingir aquello que no eres, pero no es así. Puedes fingir eso y mucho más. A simple vista parecerías una sombra más y por creer que eso no podía ser, terminé envuelta en telarañas de apariencias. Esas malditas apariencias o esa maldita creencia de que puede existir algo más, algo que no es en realidad, en esa primera mirada que es como un deja vú de noches de terror, esa simple mirada me convenció de que no podrías ser sólo una sombra más. Y me enamoré al mirarte, por imaginar algo que nunca serás.
Mi escudo de protección no alcanza para protegerme de ciertas actitudes bastantes reprochables. Acepto que cada cual es como es, lo que no tolero y me lastima hasta los huesos son las estúpidas apariencias, aparentar y engañar, para qué? Pocas verdades para reclamar. Muchos miedos para espantar. Es que creo que sólo por miedo la gente no es lo que es, miedo al ridículo, a la ignorancia, a la indiferencia, al desengaño, miedo al desalmado "qué dirán". Estoy hasta la coronilla de tantas excusas, de tantas vulgares verdades. Sin aceptación no podés vivir. Eso es una mentira que te prohibe vivir, es peor que la única verdad. Yo ya acepté que te amo, y también que me perdí pero estando perdida, amo. Vaya contradicción.
Hay quienes luchan y se estrellan contra una sociedad, que si bien vive en el siglo XXI, se hospeda y habita en el siglo pasado. Esos son los que manifiestan sus sentimientos y acaban jugando a las escondidas porque no tienen otra opción, son marginados por no mantener las apariencias. Qué prefiero? Vivir según las normas de unos cuantos sin sonreír cuando te tomo de la mano? O vivir aislada de unos pocos pero feliz?? Ya sabés mis respuestas...Si dejaras las apariencias de lado, verías que no es tan complicado amarme...después de todo, sólo te pido eso, que me ames...
Una vez más
Hoy naufragué una vez más. Salí a caminar por una ciudad dormida, a pesar del carnaval. Anduve como siempre, ausente, robando huellas, malgastando los minutos de insomnio. Encendí un par de cigarrillos mientras pensaba en aquello que no quiero pensar. Fue larga la espera. Y no valió la pena, esta vez. No te vi. Una vez más, no te vi. A veces te encuentro sin que tú sepas que te encuentro. Otras, te espío como quien ve caer la mañana, convencido de que nada puede hacer. Y otras veces, hoy, vuelvo a casa cansada, con los ojos rojos de impotencia y desamor. Maldecir ya dejó de ser una opción, malgasto palabras que nunca te diré. Protestar contra un mundo miserable y absolutamente maleducado en cuestiones del corazón, tampoco me dio resultado. Hoy decidí desarmar la trama de una distancia que, aparentemente, nunca entenderemos. Esta ciudad es tan pequeña que cuesta lágrimas entender por qué no puedo cruzarte. El laberinto que armé para que no supieras la verdad, amor, se volvió mi confidente y cruel enemigo. Ironías. Volver a casa sin verte, sin ver tu mirada es desolador, sin embargo hoy, nada puedo hacer. No me sale ni nombrarte en silencio, como otras tantas veces. Ya acurrucada en tu recuerdo, en el recuerdo de tu boca, suspiro y cierro los ojos. Mañana, mañana que es hoy, será otro día y quizás te vea dibujar un saludo a la distancia, o lo que es lo mismo, una caricia para mi alma...
viernes, 10 de febrero de 2012
Carta sin destino
Sunchales, 9 de febrero de 2012
Hay días, como hoy, por ejemplo, en el que no puedo ni siquiera mirarme al espejo. Una rabia contenida se apodera de todo mi ser y me arrastra a las aguas demasiado oscuras del pasado. El pasado más reciente, rescato eso al menos, el más reciente. El otro pasado, el lejano ya ni lo recuerdo, gracias a Dios. Pero este me sumerje en los pensamientos más innobles y menos protegidos. Sería más simple si hubiera hablado a tiempo, aunque haber callado me dió tiempo para pensar y comprender que de nada hubiera servido. Entonces, por qué tengo que seguir pensando en lo mismo? por qué tengo que seguir pensando en vos? Quizás, la única respuesta que puedo hallar, es porque necesito que alguien más que yo sepa lo que siento por vos. Cobarde??? Si, muy cobarde el callar, pero fue más heroico que pronunciar dos simples palabras capaces de generar un universo entre mi alma y tu mirada. El egoísmo puede formar un pilar de resistencia, pero en este caso sólo acrecentó mis deudas. Tu mirada me funde, además de confundirme. Evité y aún sigo evitando tus ojos, lo que significa un mal presagio. Lo que significa que si hubiera nadado hasta la orilla, no tendría que preocuparme por esos sentimientos ocultos.
En este, mi pequeño universo privado no tengo por qué mentir. Así que, procuraré no hacerlo. Hoy es un día bastante especial, no viene al caso contar toda la historia, bastará con sólo algunas palabras. Resulta que hoy es el aniversario del fallecimiento de alguien que vivió toda su vida por mi. Sólo por mi felicidad ha dejado la suya siempre a un lado, razón por la cual merece mi homenaje, mi recuerdo y mi amor eternos, pero también merece, al menos así lo creo, que yo viva para ser feliz, que viva feliz, que sea feliz, esto sería la mejor manera de honrar su memoria. Bien, cómo hago eso? Hoy, que la rabia me toca las pupilas y no me deja ver, hoy voy a confesarte lo que hace un año no fui capaz de hacer.
Toda historia comienza con una mirada. Y en tu mirada yo me perdí. No fue algo que haya buscado, o quizás si, pero no fue hecho con un propósito, sólo sucedió. En tus ojos descubrí lo que hacía tiempo estaba oculto, eso que aún no me atrevo a confesar. Siempre te dije que la verdad no te haría más libre, ni siquiera a mi me servía la verdad. Una verdad impronunciable corrompe todo a su alrededor, no deja de existir por más que nos esforcemos en tirarla al fondo del lago. Me enamoré de vos y verte de la mano con esa otra persona, ser testigo silencioso de aquel ridículo juego de "amantes", nubló todos mis sentidos. Me perdí pero esa vez no fue por amor, esa vez fue por cobardía y celos. Me inundó de tal forma ese sentimiento mil veces negado que ya no pude volver a verte. Quise protegerte de mis propios sentimientos, quise ocultarte lo que no tenía remedio, jamás quise que supieras esta verdad, jamás quise, y espero que siga siendo así. No sólo hubiera perdido todo lo que perdí, sino que hubiera perdido tu mirada, al menos, a veces, de vez en cuando, puedo espiarte, puedo mirarte un segundo y aceptar lo que siento. No me arrepiento de haberte alejado, de haberme escapado, sólo me arrepiento de no poder compartir con nadie más eso que me pasaba con vos, hasta hoy, claro. Hoy no he soportado más tanto silencio, hoy no que no puedo mirarme ni al espejo, hoy te lo digo con la certeza de que no hay ni una solo vuelta de tuerca más. La verdad la tenés acá. Siempre estuvo acá, en este universo, sólo que no has querido verla, mi vida...
P/D: espero que estés donde estés, mi ángel guardián, sonrías al verme aceptar lo que siento, es un paso para ser feliz realmente, como vos hubieras querido...
miércoles, 25 de enero de 2012
No te culparé...
Siempre estarás mejor sin mi que conmigo. Siempre seremos esclavos del destino, ese al que te aferras para disimular la cobardía de no amarme. Siempre estaré ausente, siempre serás mi melancolía. No hay huellas en la arena del tiempo, correrás y al mirar atrás, nada hallarás, las olas, el temporal, las borrará. Quizás nos sacrificamos en vano por mantener las apariencias, quizás los planes cambiaron la dirección del viento. Siempre encontrarás mejores sueños por cumplir, nunca iguales a aquellos compartidos. Pensarás que la soledad hizo conmigo lo que yo hubiera hecho contigo y no te culparé, aún sabiendo que no entendiste mi amor ni mi desamor, todo lo hice para protegerte de mi contaminada alma...
domingo, 15 de enero de 2012
Te quedas tú...ahí...
En un laberinto de espejos busco la sombra de tu nombre, persiguiéndome. Las secuelas de un amor que no debe ser son peores que la herida. Todo gira en torno a ti, como si una maldición hubiera sido lanzada, sin dejarme lugar para escapar. Un encantamiento, un hechizo, un misterio esto de darme cuenta que pensar en ti todo el día no es posible, de ningún modo es posible pero sin embargo así es, y termino la noche envuelta en estrellas heladas y, buscando razones para no amarte como te amo, sólo encuentro razones de sobra para seguir amándote.
Perder la conciencia no es una opción esta vez, no me vale de nada salir a vaciar copas hasta la madrugada. Encontrar la forma de romper este embrujo me está costando más de un libro.
Y en tu nombre te quedas tú, ahí, con tu hermosa sonrisa, amontonando pasos y cigarrillos, estrofas huecas y melodías. Me persigues, me atosigas y rompo los espejos para encontrar espinas que apuñalan mis prejuicios, pero a tu nombre no lo hallo, quizás por buscar donde no debo, quizás porque es la mueca siniestra de una lanza...
Perder la conciencia no es una opción esta vez, no me vale de nada salir a vaciar copas hasta la madrugada. Encontrar la forma de romper este embrujo me está costando más de un libro.
Y en tu nombre te quedas tú, ahí, con tu hermosa sonrisa, amontonando pasos y cigarrillos, estrofas huecas y melodías. Me persigues, me atosigas y rompo los espejos para encontrar espinas que apuñalan mis prejuicios, pero a tu nombre no lo hallo, quizás por buscar donde no debo, quizás porque es la mueca siniestra de una lanza...
jueves, 22 de diciembre de 2011
Y se despertó sola...
Y se despertó sola, en la habitación que nunca conoció el mar, en la casa que cambió muchas veces de color, en la ciudad más pequeña del mundo, sola y se le atascó la memoria en un solo recuerdo. Pensar que ayer estaba aquí, aquí y hoy está sola sin más sueños que despertar de esta pesadilla. El aire caliente y húmedo se filtró por la ventana para recordar que afuera es verano y las noches son preciosas para compartir el alma...no para partir el alma...
jueves, 8 de diciembre de 2011
Promesas que no cumpliré...
Te prometo alejarme de los abismos cuando te recuerde. No salir a buscar tu perfume por las calles de mi propio laberinto.
Te prometo que ya no me suicidaré con las canciones que solíamos escuchar, es más, ya las borré de mi biblioteca musical.
Te prometo permanecer callada cuando no entienda las palabras que escucho, no buscaré explicaciones ni pretextos absurdos para justificar lo injustificable.
Te prometo no volver al pantano meditabundo de las ideas que nadie organizó jamás.
Te prometo, aún con las infinitas ganas de verte, que no espiaré tu muro en facebook, ni volveré a marcar tu número cada vez que no pueda dormir.
Te prometo abrazarme a la soledad que me espera en la habitación hasta que venga el olvido.
Te prometo que ni un llanto y mucho menos una lágrima invadirá mi rostro de ojos siempre tristes, ya sabes que siempre ando triste.
Y te prometo que volveré a sonreír, incluso cuando te recuerde...
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Y te atreves a mirarme así...
Cómo te atreves
a mirarme así,
a ser tan bella
y encima sonreír?
(Entrégate, Luis Miguel)
La historia no es más extensa que la distancia. Para contarte lo que siento sólo debo mirarte, perdón, sólo debería, pero no puedo hacerlo, me duele hacerlo. Evito mirarte cuando estás tan cerca que hasta puedo rozarte el alma con las manos. Evito acercarme.
Tan cerca estoy de ti y sin tocarte. Sigo buceando en aguas turbulentas cuando te acercas y te atreves a mirarme así, siendo tan bella y encima sonríes como si no hubiera nadie más. Ya he perdido en esta guerra contra mí. Me di por vencida aquella extraña noche, aquella rara vez en la que el recuerdo invadió la habitación y te volví a espiar mientras dormías.
¿La historia tendría el valor de ser diferente si hubiera coraje en mis venas? Más dudas pero menos peso en mi alma, ya acepté que te amo...sólo me queda sonreír y salir a buscar al olvido...
lunes, 5 de diciembre de 2011
domingo, 20 de noviembre de 2011
Tanta belleza y seguir pensando en ti...
He vuelto a caer en tu mirada. Creí que todo estaba resuelto. Te he echado tanto de menos en estos días. Viajé, conocí lugares y paisajes dónde Dios puso su mejor esmero, y aún en la inmensidad de la distancia, volví una y mil veces a pensarte, a acariciarte, a sentirte en mi piel. Una total falta de respeto contemplar tanta belleza y seguir pensando en ti. Aún no creo y mucho menos confío que este sentimiento se me irá de la sangre. Ya me entregué a la absurda pero nunca tan desalmada resignación. No hay ya nada que pueda hacer. En total hice siete mil kilómetros, recorrí y crucé la cordillera cuatro veces. Me enamoré para siempre del océano pacífico. Me acurruqué entre montañas, valles verdes, cerros nevados, selva virgen. Navegué a tres mil metros sobre el nivel de mar. Contemplé la luna en uno de los desiertos más áridos del planeta y nunca antes me sentí tan sola. Lloré dos veces: una por tanta belleza y otra por no tenerte a mi lado. Rechacé sonrisas. Me sentí miserable. Me sentí invasora de una de las maravillas del mundo, como si estuviera saboteando un trozo de historia al incrustar mis huellas y rozar con mi alma las piedras colocadas hace tantos siglos.
Hice el viaje con el que tanto había soñado. Me aferré a la idea de que con tanto por recorrer jamás tendría tiempo ni ganas de extrañar. Vaya ironía. El tiempo es tan ilógico. De cualquier manera y casi siempre de todas maneras, te he extrañado. A veces, escapar sólo te deja más huérfano. Otras veces, escapar sólo te convierte en cómplice de lo inevitable. Inevitable es amarte, pensarte. El tiempo y la distancia son remedios caseros para los cuales el alma es inmune (el alma enferma de amor). Así están las cosas. Ahora que todo ha vuelto a la cruel normalidad, y el mundo sigue siendo tirano al igual que el maldito olvido, ahora sigo pensando en ti. Ahora que te he vuelto a mirar sin que supieras que te estaba mirando el alma vuelve a respirar. A pesar de ya no ser la misma que te observaba, el amor permanece intacto en mis pupilas. Comprender lo que siento ha sido más difícil que tomar la decisión de regresar. Quizás no lo entiendas nunca, pero tu nombre aún es una lanza que atraviesa mis espacios, todos ellos...
miércoles, 12 de octubre de 2011
No todo...
No todos los viernes son azules, no todas las nubes son de tormenta, no todos los silencios son de cobardía. Casi todos empiezan siendo otros, casi todos empezamos siendo otros, perdón, no me incluí. Si fuera sencillo esto de vivir, no habría tantos locos buceando en las noches sin luna.
Buscando respuestas acabo envueltas en acertijos indescifrables. Buscando aliados para derrotar al olvido, sólo encuentro traidores y desertores. El amor cae en lo absurdo y la costumbre sofoca a la ilusión. Estábamos bien, cada uno en su rincón. Y uniéndonos pensamos que estaríamos mejor, vulgar contradicción resultó ser.
Me confundí de acera. No todos los atardeceres son hermosos ni todas las noches son oscuras. Sabía la verdad antes de encandilarme con tu mirada, pero como dicen por ahí, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Siempre hablando para callar al silencio y terminamos callando para escuchar al silencio, para comprobar que estábamos bien...
No todo es lo que parece, vaya verdad. Siempre lo recuerdo tarde. Ahora no sé qué hacer con tanta soledad. Dónde esconder las mentiras para que no estorben. Cómo camuflar la realidad que me consume todos los sueños. Tarde. Siempre recuerdo tarde. Aunque, mejor tarde que nunca, o no?
viernes, 7 de octubre de 2011
Y desapareces
Y desapareces...
Y me pierdo entre canciones, calles, truenos, relámpagos, lluvias, granizo, casas, sombras, malos augurios y escaso remordimiento.
Y en un segundo te vas...
Y me encierro con fantasmas, fotos, cuadernos, libros, estantes vacíos, ropa tirada, noches eternas, días efímeros.
Y te escapas...
Y me abrazo a la cobardía, a la mediocridad, a la mentira, al llanto, al silencio, a la soberbia, a la oscuridad, a la condicional soledad.
Y desapareces...
Y me desahogo en papeles ausentes, en letras vacías, en botellas llenas, en caricias al aire, en pasiones tardías, en compañías huecas.
Te fugas y me quedo encerrada en un alma ciega, sin espacio...
La realidad duele demasiado, es insoportable y más cuando no tiene lógica. La sonrisa debería ser moneda corriente por estos cuartos siempre llenos de fantasmas pero ni sonrisa ni sombra de sonrisa. Más cruel aún cuando abrazo al posible amor de mi vida sin dejar de pensar en esa maldita mirada de alguien más. Yo elegí. Me escapé de lo real, de lo que realmente sentía por cobarde y ahora pesa tanto que se me enferma el alma. Desde cuándo soy tan hipócrita? Esto no está bien, es que acaso se puede amar a dos seres al mismo tiempo? No, no se puede. Decidí alejarme de esa mirada que me hace tanto daño pero los ojos que miro ahora no me desnudan tanto. Y tanta es la confusión que hasta siento celos del viento que te roza antes que mis sueños...
Imagina cuánto silencio hay en el ambiente marchito de esta casa. Imagina cómo duele respirar sin tus besos. Imagina mis abrazos en la oscuridad tan desleal. E imagina el alma que te ofrecí completamente maltrecha sin tu realidad bordeando mi incredulidad. Podrás hacerlo? Crees que podrás con todo esto antes de que llegue el temporal?
Resulta menos agobiante respirar sabiendo que estás lejos. Prefiero oír tu suspiro en la distancia. Es que otra vez te vi, otra vez y el aire es cómplice de tu soberbia y me abandona, otra vez. Las tormentas que se avecinan tienen tu sombra en las manos. Debería de estar tan bien en estos momentos y sin embargo te extraño. No debería de extrañarte. Deberías de ser nadie para mi y sin embargo te extraño. No es justo que te encuentre en mi destino cuando comenzaba a olvidarme de su existencia. Ese maldito destino que nos cruza en las tardes de amores prohibidos y me envuelve de dudas y preguntas sin respuestas. Podré yo y mi voluntad contra tus ojos? Podré sortear los rincones que amenazan con desparramar mis ilusiones por los cielos? Realmente seré capaz de seguir contra viento y marea con mi decisión de amar a otro y no a ti?
Son tantas las cosas que tengo para decir y para darte. Tienes mis manos siempre abiertas para rescatarte del tropezón. Mis sueños para cubrirte las noches en soledad. Tienes mis palabras para aplacar al silencio que se atreve a callarte. Mis lágrimas para regar tus inviernos marchitos. Tienes mis tormentas para desnudar los acertijos del tiempo. Tienes mi destino en tus pupilas si quieres amarme, acaso. Y hasta tienes los reflejos dorados del futuro para alumbrar este presente sin sonrisas. Yo me quedo con tu perfume a jazmines y con tu piel morena sin sol para adorar mis noches, esas noches extrañas, cuando la soledad se fuga de mi lado porque comprende que existen otras almas en este universo. Sin que ello destrone esta sensación de estar sola.
P/D: No busquen entender, generalmente desparramo más palabras de las necesarias, una cuestión de fuga que casi nunca ayuda demasiado...
martes, 4 de octubre de 2011
Bajo la luna azul...
Iba el silencio cantando las estrofas de un grillo dormilón, por las calles ausentes de cierta ciudad en ruinas. Y no era mi memoria. Era otra ciudad. Las luces no eran estrellas y las nubes no eran tormentas. Pronto amanecería. Los sueños sin dueños, esos trabajadores vagos, comenzaban a molestar demasiado por las noches, y cada vez que el silencio salía a pasear, se hacían los que dormían. Pero siempre habrá mentiras que olvidar y amores que recordar. Y así, bajo la luna azul, los amantes que eran amigos se encontrarían otra vez.
Quién se atreve a jurar que la ilusión y la fantasía son sólo habitantes de la noche? Quién se atreve a desfilar por el abismo de la inconsciencia sin temor a caer?
No me cuenten historias de fantasmas ni fábulas de viejos, no creo en nada desde que una luna azul me miró a los ojos para condenar mi cobardía. La noche concede deseos a aquellos que no la molestan...y el silencio sigue cantando aún cuando la ciudad parece despertar...
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