miércoles, 22 de junio de 2011

No me acuses...

Nos encontramos por arte del destino, no creo en las casualidades y no quedó otra salida que saludarnos. Tu voz me atravesó los sentidos. Y tuve que cruzarme de brazos para escucharte. Pero todavía ahora no lo entiendes, verdad? Siempre viendo sólo lo que hay, sin deseos de ir más allá. Y la realidad es que no me estaba cruzando de brazos, me estaba sosteniendo el alma, amor, para que no se fugara contigo. Temía cometer otro error y ya no tener con qué pagarlo. Hasta ahora, la distacia no hiere tanto, sé dónde estás, sé que estás bien y con eso me basta. Pero aún temo que de soltar mi alma, esta se vaya hasta tus labios y el regreso sea un universo entre los dos. Ya te lo he dicho, un universo es demasido, un abismo todavía es transitable, pueden nacer alas, lo recuerdas? O debo pensar que a esto tampoco lo entiendes? No importa, un universo es demasiado. Simplemente por esto voy a pedirte que no me acuses por quedarme de brazos cruzados cuando aparaces por estos lados tan necios, estoy sosteniéndome el alma, amor...

martes, 21 de junio de 2011

Otra vez...

Tu voz absorbe mi ausencia de este mundo siempre en pausa. Puedo irme a otros universos pero siempre estarás aniquilándome. Quise alejarme de tu perfume y otra vez sentí que me consumía en esta hartante melancolía. Te vi a lo lejos pero tus ojos marchitaron mi libertad otra vez...y otra vez vuelvo a pasear por los abismos y los extremos de la noche. No hay distancia capaz de separar mi alma de tu mirada. Cuándo llegará el olvido? Maldito comediante sin espectadores. Esta vez no fui capaz, ni lo más remotamente capaz, de huir de tus labios. Quise quedarme ahí, arrinconada, espectante, tímidamente ahí. Qué gran farsa esto de escapar donde no me alcance tu voz. Tu nombre sigue y sigue atravesando mis espacios. Y tu mirada me mantiene al borde de la razón. Quedan tan pocas excusas ya. Ya no sé cómo buscarte y encontrarte...ya no sé...

viernes, 17 de junio de 2011

Efecto mariposa...

La noche no es buena consejera cuando pienso en tus manos. Desparrama malas ideas para acercarme a ti. Y no la quiero oír pero me gusta tanto esta oscuridad. Sólo la luz de un monitor reflejando el humo marchito de otro cigarrillo y tu recuerdo invadiendo la habitación, perfumando con tu esencia la casa. No me puedo zafar de los brazos de la tristeza y empiezo a escribir lo que jamás podré decirte a la cara. Es que no sabes cómo me atrapa tu mirada, cómo me atrapa y fusila tu mirada, mirarte a los ojos es clavar una lanza en mi alma. Despojada del martirio de tener que hablar, escribo, te escribo, amor...
Una vez más, y ya perdí la cuenta, caigo en la belleza del recuerdo. Los momentos compartidos aún estando partidos, dibujan una sonrisa en esta perpetua soledad. La ilusión me quita el sueño. Y camino por los senderos estrellados buscando tu nombre, camino hacia un pasado demasiado cercano. Es que tus ojos saben lo que siento porque tu nombre es lo que atraviesa mi alma. De qué oscura madrugada partiste para venir a maltratar así mi ternura? Te busco por los rincones que consumiste con tu voz y te hallo en el suspiro de la noche aquella cuando te pedí que no tentaras a mis labios...ya ni te acuerdas, lo sé...
El reloj apunta con exactitud la 1:23, y entiendo que estás durmiendo, soñando con alguien más, y sin saber, amor mío, que tu sonrisa de ayer, hoy le abrió las puertas a mis lágrimas...sin imaginar que el desvío de tu mirada provocó una catarata de angustias hoy en mi alma...
En este final de otoño, el caos que es mi vida depende de tu existencia...cuándo será que lo entenderás? Cuando hable, el silencio se ofenderá y acabaré perdiendo otra vez...es que acaso no lo ves? Si pensaras en mi un segundo, sólo un segundo, una sonrisa volaría deprisa para depositarse en mi rostro...pero...pero me olvidas y mi sombra es más grande, pierdo la razón, otra vez...
Bendita noche que no me dejas sola, benditas penumbras que me atan a la silla evitando que salga a buscar tus ojos (tu mirada la tengo anclada ya en el alma, sabías, no?)...

miércoles, 15 de junio de 2011

Hoy no es un día más...hoy cumplo años...pero te extraño María...mi ángel de la guarda...no estoy triste, sé que en la inmensidad de este universo me estás observando y sonrió sólo por eso, porque estás observándome...he nacido el mismo día que vos, y lo festejaré siempre...siempre...pero no puedo evitar extrañarte ni recordarte...siempre lo haré...

martes, 14 de junio de 2011

No hablemos de culpa...

Todo supuesto acaba en la resignación de una verdad. Al suponer que no te amo estás resignando o resignado a que tal vez sea cierto. Pero no lo es. Te lo he dicho tantas veces, si escucharas más cuando te miro no habría mentira capaz de confundir a la verdad. Porque la verdad es que si te amo, no hay negación. Te amo. Pero tú supones que no lo hago, resignando la verdad sin darle razones suficientes al tiempo para que no pase, sin darme espacios para llenar con besos, sin darme espejos para mirarte. Resignas con una torpe suposición todo lo que mi alma tiene para entregarte…Y no hablemos de culpa, por favor. La culpa es una excusa para evitar mis ojos, es como el pretexto que el orgullo necesita para florecer…Lo mejor que podríamos hacer es evadir todo supuesto, mirarnos simplemente, simplemente mirarnos y dejarnos guiar por lo que el alma considere adecuado…

El pacto

Déjame contarte un secreto. Hice un pacto con tu alma. Resulta ser que la encontré de madrugada hace unos meses. Iba robándole trozos de sueños a la noche y en uno nos cruzamos. Yo rogaba por no despertar, suplicaba que el reloj no sonara a la hora programada. Ya la había visto una vez. Fue aquella vez cuando tú y yo nos miramos y el tiempo se detuvo y el frío se quedó mudo. No me costó reconocerla. Mi ermitaña soledad es como una gran piedra para mi alma. Y tu austera seguridad es un continente para tu alma. Le pedí tu amor pero hicimos un pacto. Cuando yo obtuviera tu amor, debía negar el mío. No te parece justo? Pues a mi tampoco me resultó justo. Pero un pacto no se puede romper y por tener tu amor hubiera hecho cualquier cosa. Es así que por eso me alejé de tu perfume, de tus manos, de tu voz y de tu silencio. Leí en tus ojos que me amabas, ya sabía yo que esto sucedería así. Y me fui de tu abrazo. Y me alejé. Que tú me ames me convirtió en el ser más egoísta del universo. Egoísta y cobarde, obvio…

sábado, 11 de junio de 2011

Alguien como yo

Son tantas las cosas que ya no me sirven. Acumulé tantas cosas en el placar de los recuerdos. Hoy he comprendido que no necesito ya ciertos objetos guardados, embargados con el correr del tiempo. Comprobé que así como el polvo cubre los muebles, el tiempo se encarga de hacer lo mismo con las cosas. Difundí por las cuatro esquinas del universo, mi mundo, mi visión del mundo para ser más precisa. Desparramé cientos de palabras en escritos que no muchos entendieron, incluso yo misma a veces no pude entender y el precio que pagué fue demasiado alto para alguien como yo que nunca está del todo consciente. Es cierto que me amarré al silencio para no derrapar y caer en ciertos labios capaces de hacerme perder la razón pero no fue sólo silencio, hubo miradas que desperdicié. Hoy lo siento así. En aquel momento sentía que estaba rozando el cielo al mirar. Pero hoy no necesito tantas cosas que eran imprescindibles. Sí necesito de otras cosas. 
Tu voz se me olvidó ya. Aún no pude dejar tu sonrisa en el mismo paraje donde quedó tu voz. Supongo que ya lo haré. A veces cuando no estás pensando es cuando sucede lo que estás esperando. Y a veces lo incomprensible, como tus ojos, se vuelve claro. Existe una especie de manejo del destino, una suerte de mala carta en esta jugada porque siempre termino hablando de vos. Yo lo veo así, es que no quiero ya seguir hablándote como si estuvieras conmigo, si nunca lo has estado. No sabés lo que soy ni las sombras que tengo tatuadas en el alma. Pero siempre, siempre la historia termina con tu recuerdo en mi almohada. Las cicatrices de mis manos no pasaron la prueba de tu amor. Las líneas de tus manos me dijeron que no estarías junto a alguien como yo que no sabe hablar sin callar, que no sabe sonreír, alguien como yo que no puede suspirar sin tirar por la borda todas las miserias. 
En fin, aún te nombro entre las palabras que no entendiste, aún siento que muero de amor cuando te recuerdo, aún, aún estás anclado en mi alma a pesar de perder mi razón cada día un poco más. Porque no tengo motivos para olvidar tu mirada es que ando prófuga por las calles sin poder mirar. Irónico, no?

viernes, 3 de junio de 2011

Anestesiada...

Hoy ha sido unos de esos extraños días en los que al mirarnos al espejo nos preguntamos, qué carajos estoy haciendo? Supuse al primer paso de la mañana que todo iría cambiando según las horas pasaran. Siempre me miento de la misma absurda manera. Quizás la inconsciencia de cruzarme con tu mirada en alguna esquina me hizo desparramar plegarias en este día. No ha pasado nada de todo lo que realmente esperaba que sucediera. Me arrinconé a la derecha de la tristeza y dejé que me seduciera como siempre. Acabé el día sin poder dormir, sin poder soñar pero lo más lamentable, sin poder, aunque sea el más mínimo segundo, dejar de pensar en vos. Qué carajos hago pensando en vos? Tengo tantas otras cosas en qué pensar...me siento anestesiada, esta quizás sea la palabra más precisa para describir lo que me pasa y me pesa por dentro...anestesiada...y pensando en vos...otra vez...
Que el día se haya acabado y haya llegado esta morbosa noche a bañarme con tu sonrisa es sólo el comienzo de otra pesadilla...es que, como dice Arjona, hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo...

jueves, 2 de junio de 2011

A veces más, a veces menos...

A veces más, a veces menos. Así te quiero. Cómo podría justificar lo que siento si no te tengo? Es tan ridícula la situación que me dan ganas de reírme para esquivar el llanto, o podría llorar y alcanzar la risa luego de cierto tiempo, claro, después de ver lo ridículo, todo causa gracia. No soy ni la mitad de lo que he sido junto a vos. No tengo más sueños de aquellos que solíamos compartir, siempre de madrugada cuando no se sabe si lo que se dice se piensa o se delira o si sólo hablamos de dormidos sin recordar al día siguiente. Por más que busque las razones, sólo encuentro reproches. Histeria desventurada y bajos sentimientos. Quisiera encontrar una sola razón pero al toparme con tus ojos, no puedo ni siquiera pensar. 
A veces más, a veces menos, pero te extraño, también te extraño. Te busco entre los pliegues de las sábanas, entre los cientos de rincones que descubrimos juntos. Te busco hasta en las líneas de mis manos pero no estás allí ni en ningún otro lugar que quede por aquí. Estás lejos. Estás allá, en aquella perpetua soledad de alquimista frustrado. Estás allá, en aquella ciudad donde nada puede evitarse, ni siquiera el olvido.
Y a veces más, a veces menos, cada cual en su universo, somos cómplices del silencio. Vos por no saber escuchar, yo por no poder contestar. Quizás nos devoró la ficción que inventamos y terminamos sin mapas en una realidad demasiado gastada...

miércoles, 1 de junio de 2011

Nadie

Estuve vagando toda la noche, de bar en bar, de esquina en esquina, de mirada en mirada. Regresé al portal que siempre me acunó. Resultó ser que las mentiras fueron ciertas. Nadie entendió esto que me llena y me aleja. Resultaste ser lo que siempre sospeché. Ni más ni menos. Justamente lo que siempre supuse. Aún no sé por qué me enamoré. El amor es ciego, eso dicen, y parece que además de ciego es tonto. Mis locuras han hablado por mi. Me alejé del perfume de tu cuello sin saber que no podría vivir así. Me despedí de tus labios sin mirarlos. Y nadie apareció para ayudarme a levantarme. Nadie se preguntó cómo es que sobrevivo tan lejos de tu piel. Nadie se fijó en la ausencia de mi mirada. Nadie fue capaz de socorrer mis abrazos vacíos. Nadie vino a robarme las palabras. Nadie estuvo cerca para sabotear mis malos pensamientos. Nadie se quedó acompañando mis silentes lágrimas.
En fin, como dice un amigo de España, sigo sola, cuando no hay nadie estamos solos, no?

martes, 31 de mayo de 2011

...me quedan algunas vidas...

"...hace cuatro vidas que no soy lo que seré
y tengo una oferta del diablo por las próximas tres..."
(De No me despaches así)
Los Caballeros de la Quema

La soledad me atrapó en mitad de un sueño. Iba caminando hacia atrás por una orilla, parecida a tus ojos, mirando mis huellas y de pronto caí en la cuenta de que no había nadie más allí. Me desperté de madrugada, aniquilando el sueño con un suspiro. Resolví no recordar. A veces es mejor olvidar ciertos sueños. Vulgar mentira. Estuve todo el día pensando en ello. 
Intenté despejar las densas nubes que opacaban mis horas. No lo conseguí. Aún no lo consigo. Todas las veces que te amé. Todas las veces que te olvidé. Y sigues aquí. Tu sonrisa se lleva mis perdones. Tu boca se lleva mis insultos. Todavía no entiendo por qué sigo callando lo que siento. ¿Sería más fácil respirar si te gritara que te amo? 
Hace siglos que estoy anestesiada. Lo imposible sucedió. No me atrevo a mirar para atrás. Siento que estás esperando para tomar mi alma y no soltarla. Es que en cierto rincón sin testigos, nos amamos, amor. Y yo me escapé por las líneas grises de una poesía, llevándote en mi alma. Cuánto lamento no haberme arrojado al mar de tu mirada...
La soledad esconde tu nombre en la danza de las estrellas que marchitaron mis venas. Me quedan algunas vidas pero ya me castigaron con este inmortal amor. Quizás va siendo tiempo de aceptar que estaba equivocada...

jueves, 26 de mayo de 2011

Fuerzas Tata...

No sé dónde fue que lo escuché, pero alguien alguna vez dijo que el coraje no pasa por la ausencia de miedo. No sé dónde lo escuché pero hoy se trata de eso. Coraje es tener fe y no desistir porque aún con miedo oprimiéndonos el corazón, seguimos peleando, cada uno a su manera y como puede, pero peleando, siempre peleando y aferrándonos con uñas y piel a la certeza de  saber que algún día, la solución llegará. Pueden perderse algunas batallas, derramarse lágrimas de impotencia y hasta lanzar al aire mil insultos y preguntas como "¿por qué a mi?" o "¿qué hice para merecer esto?". Pero aún así, seguir luchando. La voluntad, la esperanza y el espíritu de lucha marcan esta pelea. Pusieron a prueba nuestra fe y nuestra entereza. Y aprendimos que sin miedo, no podría existir el coraje. Llegó el día que tanto esperamos. Llegó el momento de poner un punto final a esta historia que siempre nos dolió, que siempre nos tuvo con el corazón a flor de piel. Sabremos, finalmente, que todo estará bien. Todo volverá a estar bien, incluso mejor que hace seis años cuando esta tormenta comenzó a soplar. No puedo hacer más que escribirte para decir que siempre estaré, siempre estaré a tu lado. 
Sos la hermana que me permití elegir. Admiro tu coraje y sobre todo, esa determinación de no darse nunca por vencido. Te quiero, amiga de mi alma!! Amiga de mi alma!!!!

Esta será la última batalla, estoy absolutamente segura de ello, muchas fuerzas Gorda...

De cualquier manera...


Una silla vacía. Una luz apagada. Una soledad en tinieblas. Y por si fuera poco, un nombre que atraviesa mis labios como una lanza. Y el grito ahogado de una madrugada sin estrellas. El frío naufraga allá afuera. Tu esencia en mi almohada. Tantas son las cosas que tengo para decirte. Y tantos son los silencios que me persiguen. Quisiera que entendieras. Ya sé que no puedes o que no te dejo, quizás. Y quizás lo que nunca sucedió en realidad, es la realidad. Que tú andes lejos de mis pasos, ahora, es un simple cuento mal narrado. Me contaron el final antes del principio. Mis sentimientos no son tantos. Te amo y te extraño. Qué más podría dar? Todo lo demás son estados. La soledad. La melancolía. El mutismo. El olvido. La noche. Y todos mis estados están justificados por mis torpes sentimientos. Tal vez será que la historia es repetida. Tal vez será que jamás estuviste aquí. Tal vez...Una vida suplicando por una vida sin sueños. Que el dolor se quede conmigo es tu culpa. Que la miserable caricia se vaya es mi culpa. 
Deberías de saber que  con dolor o sin dolor, con memoria o sin memoria. Con luz o en las tinieblas. Con cielo o sin estrellas. Con alma o sin piel. Con lágrimas o suspiros. Con esperanzas o sin fe. Con cruces o sin dioses. Con sed o sin besos. Con delirios o sin razón. Con premeditación o sin huellas. Con pies o sin alas. Con recursos para afrontar el frío o sin frío en invierno. Con flores o sin jardín. Con amor o sin amor. De cualquier manera, siempre te amaré, aún sin mi...

martes, 24 de mayo de 2011

Has sido para mi...

"Pero eres para mi como la luna,
que podría contemplarte hasta ser viejo,
radiante y más hermosa que ninguna
pero siempre tan lejos..."
(De Lo más lindo)
Las Pastillas Del Abuelo

Te he visto caminar por las soledades, acurrucándote en una seguridad fantasmagórica y hasta te he visto desviar las manos que te llevarían a mis desiertos. Nadie más que tú siendo tú y tu sombra al resguardo de mis abrazos. No podrías haber elegido mejor. Lo entiendo ahora, ahora que entendí tus ojos. Tus ojos suplicando lo que jamás podrías entregar. No es irónico acaso? Te he dado más de lo que podrías imaginar. Más que a cualquier otro ser amado. Pero así acabamos. Tú siendo tú. Yo, bueno, yo sigo siendo el reflejo opaco de lo que fuiste tú para mi. Nunca nos entenderemos. Me envolví en tu mirar. Derrapé por las líneas de tus labios. Importa tan poco ahora. Si hubieras entendido lo poco que dije y lo mucho que no dije sabrías que has sido para mi y por lo visto, serás, como la luna. Radiante y más hermosa que ninguna, pero siempre tan lejos...

viernes, 20 de mayo de 2011

Otra noche...otra historia...

Creímos en el delirio de una noche, y pagamos el precio con olvido.  
Tengo más de un abrazo pero sólo tuve un te quiero. Y quizás y aunque duela, jamás quisiste que te quiera así como te quiero. Tus ojos cautivaron mi alma. Y no lo entenderás nunca.
Una luna en penumbras. El humo de casi el último cigarrillo quemando mis humedecidos ojos. Persiguiendo al posible amor de mi vida. Un camino que se abre, partiéndome el alma en dos y al final, como de costumbre, una soledad esperándome en la entrada de mi refugio. El corazón galopando, culpo al dolor que me agobia pero sé que en realidad la culpa es del atado de olvido que compré camino al reencuentro de alguien que no piensa igual. Y probablemente la gente no entienda todo este palabrerío pero hoy no me alcanzó el atado de olvido para olvidar o al menos, para mi pena aliviar..

jueves, 19 de mayo de 2011

Adicciones, vicios, malos hábitos, etc...

La cosa viene de confesiones hoy. 
Soy adicta al café por las mañanas y al mate por las tardes; al cigarrillo y a la oscuridad. Tengo la mala costumbre de no contestar cuando me hablan si estoy haciendo otra cosa, como mirar tele.Y también de ver tele con el volumen bajo y la radio encendida. Me declaro adicta a internet, a la lectura y a los libros. Me paso horas tirada en el sofá, leyendo. Gasto más dinero en libros que en comida. Tengo una biblioteca con libros leídos y otra con libros por leer.

Tengo el vicio del silencio. Me cuesta horrores desprenderme de él, por eso mismo que es un vicio. También, y para ser sincera tengo el mal hábito del olvido. Sospeché que no era conciente, pero lamento informar que sí lo es. A estas alturas de mi vida, con casi treinta peldaños, no tengo por qué ocultar nada. Resulta ser que olvido hasta el día en el que vivo. Lo único rescatable de esto es que también me olvido de las penas o sinsabores. Usted podrá juzgar qué tan malo puede ser.
Soy adicta a la contemplación del cielo nocturno. Amo las estrellas, la luna y sin luna también. Soy adicta a la noche, no hablo de la noche queriendo decir que me gustan las fiestas, sino de la noche en sí. Soy noctámbula.

Tengo la puta costumbre de arrojarme sin escudo a la melancolía. Y siempre me dejo seducir por la tristeza, que ya es un vicio más. Ah, y por si fuera poco, también tengo el mal hábito de la contradicción. Es que sino, me parece que me aburro. 
Mi alma es consumidora compulsiva de tu mirada. De vos no quería hablar pero parece que sos otra adicción.
Entre tantas adicciones y vicios no sé como es que todavía me queda tiempo para dormir...

Hace años que vivo sola y me acostumbré a hablar sola. Si, si. Hablo conmigo misma y con las cosas que me rodean, es una muy mala costumbre les diré, sobre todo cuando voy por la calle y me olvido que voy por la calle...También tengo el mal hábito de delirar y de inventar historias y de no decir lo que aqueja mi alma sino es escribiendo por ahí.
Supongo que quizás usted pueda pensar lo mismo, hay adicciones peores o no? al menos rescato que aún no me han internado...

Historia de la noche....

Son las ocho de la noche y llego de la oficina demasiado cansado y un poco alterado. El saludo fue innaudible. Me dejo caer en el sofá que compramos en oferta y cierro los ojos. Como siempre, tú empiezas a contarme de tu día. Me hablas y no respondo. Ya sabes que no quiero sonidos, pero intentas distraerme. Te quedas en silencio unos minutos. Suspiro. Vuelves a tirar palabras contra el mutismo. Vuelves a hablar cuando necesito que guardes silencio. No queda otra opción, pienso. O siento? Y la única salida que encuentro es estamparte en la boca un beso, lo que creo, buscabas. Y te pido, te ruego que calles unos instantes, sólo unos instantes. Deberías aprender a callar, amor, ya que no siempre tendré ganas de besarte...y no hay vuelta atrás. Caigo en tu mirada y otra vez te ruego, esta vez para pedirte que no me mires así. No vuelvas a mirarme así, que no sé de lo que soy capaz de hacer. Silencio. 
De pronto nos hallamos bailando sin sombras. Tu respirar es la mejor melodía. Tu agitación en mi oído, la única canción que necesito. Me tomas, me arrinconas contra la soledad. Te elijo a ti. Y me dejo llevar por tu aroma. Te beso y el mundo se detiene, estallan los sentidos, pierdo la razón. Me llevas a una habitación en ruinas que nunca decoramos y tu caricia en mi espalda me despoja de las dudas y los sinsabores del día. Te arrimas, lentamente a mi boca y te quedas ahí, agazapada, esperando mi reacción. Tomo tu rostro y te beso como si de tu boca dependiera mi existencia. Tus manos en mi cintura. Voces suspendidas en el aire. Suspenso en la quietud de los abrazos. Un beso en el cuello. El perfume de tu cabello en mis dedos. Susurrando. Y sin más ropa que la piel, caemos y naufragamos por las sábanas estrelladas y azules de la noche. En silencio y en penumbras, así te amé.
Y así, enredado en tus piernas y atrapado en tu aliento hasta el amanecer, adormecimos por unas horas, la pasión y el deseo. Sólo mi voz rompió las reglas, "te amo", antes de dormir. La realidad esta vez, se quedó sin pretextos y cayó derrotada en la almohada...Y afuera, hacia el oeste, van corriendo las nubes mientras te ruego que sigas mirándome así, amor...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Historia del día...

"...Puedo ver
que el tiempo corre a prisa
pero al ver tu sonrisa
todo va bien..."
(De Pienso en ti)
 Gondwana



Eran las once de la mañana y caí en la cuenta de que aún no había pagado el alquiler. Fui hasta el sillón, rebalsando de cosas. Me costó trabajo, sobre todo por mi escasa paciencia, pero encontré el bolso. Si fueras más ordenada no tendrías tantos problemas. Sabias palabras de la vieja. En fin, busqué la billetera. Cuando estoy saliendo para ir a pagar el bendito alquiler, ese que me olbiga a trabajar horas extras, veo que no me alcanza el dinero. Entonces, por enésima vez, recuerdo las palabras de mamá. Si fueras más ordenada, bla, bla...Y no me queda otra opción que armarme de valor, abrigarme bien porque el invierno llegó antes que el otoño y salir para el centro, al banco más cercano. Y rogar por el trayecto que el cajero funcione o que tenga dinero. El sol no está tan mal. Me abrigué mucho sin necesidad. Pero bueno, ya estoy en camino. Mientras tanto y porque no me gusta caminar, comienzo con mi locura de siempre, según dicen de mi los que me conocen. A cada paso encuentro historias espacidas por las calles de esta ciudad sin héroes. Voy preguntándome qué le pasó al señor que camina tan despacio delante de mi y quién dejó una flor tirada en esas condiciones. Imagino que el cielo se cubre de nubes y la lluvia me atrapa en mitad de camino, sin poder volverme a casa y sin refugio. Cosas como estas voy pensando mientras camino. Hay miles de historias que nadie se atreve a contar, yo tampoco.
Miro la hora en el celular y recuerdo que puedo ir escuchando música. Estas simples acciones se me olvidan. Ya es tarde, dejé los auriculares en casa, sobre la mesa de la compu. Suspiro de cansancio, saco cuentas mentalmente, y faltan diez cuadras para llegar al banco. Otro suspiro, esta vez de fastidio. Detesto caminar, y sobre todo, caminar sola. Ya me había entregado por completo al hastío cuando te veo. Iba como siempre, ausente, pero me detuve para cruzar una calle y me quedé absolutamente inmóvil. No atiné a nada más, sólo a mirarte. Tus ojos sacudieron mis tristezas y mis, siempre, malos pensamientos. Tu sonrisa adormeció mis sentidos. No pude hilvanar palabra más tonta que un "hola" sin extensiones. Por supuesto que quise saber cómo estabas o qué andabas haciendo, pero fui tan incapaz de hablar como de dejar de mirarte. Y tu sonrisa ahí, en medio de los adoquines. Y tu sonrisa ahí, a mitad de camino de mi beso. Y a pesar del apuro, del tiempo que no se detiene, al menos en mi celular, a pesar de ello tu sonrisa me dice al oído que todo está bien. Y cruzo la calle, finalmente, no sin antes escuchar el bovinazo de algún auto, pidiéndome que preste más atención. Pero claro, él no se cruzó con tu sonrisa...


martes, 17 de mayo de 2011

Con o sin memoria

"...quedé atrapado en un espejo azul.."
(De El Espejo)
Maná

Presumías olvido desmedido para las caricias que te no te di. Injustificable comportamiento para alguien sin cielo. Yo me quedé donde siempre, atrapado en un espejo azul, desfigurando las líneas de tus manos, sólo por si acaso, un día volvías a partir.Y así sucedió. Volviste al punto de partida. Qué marchita decisión.
Sólo poseemos nuestras decisiones. Que cada uno pueda hacerse cargo es otra historia. Yo cargué sobre mi alma la distancia, tú jamás escogiste caminar con peso. Y está bien. 
Cuando no cuidaste los recuerdos, se transformó en tirano, el tiempo. Pude haber camuflado mi soledad pero tú jamás la hubieras entendido, ni de una forma u otra. Con o sin memoria, mi piel quedó a la intemperie. Cuántas cicatrices hubieras borrado si sólo hubieras abandonado esa postura altanera de mirar. No somos más que sombras dejando huellas, cuándo será que lo entenderás? Capaces de todo por un beso, incapaces de brillar sin luna. Y en tu mirada hallé mi perdición. Volviste a partir, como lo sospeché siempre, dejándome atrapado en un espejo azul...sin más escudo que la piel, sin más alma que la piel...con o sin memoria, siempre estarás aniquilando mis recuerdos...

La excusa perfecta

Dormirás en mis brazos. Dormiré en tu boca. Adormecida y noctámbula en el recuerdo. Se puede vivir así? Aparentemente, sí que se puede. Hace siglos que vivo así. El tiempo es relativo, ya lo sabes. Aún cuando han pasado tan sólo un par de horas, yo siento que han pasado años, décadas. Y en decadencia se hallan los momentos compartidos. Como una burla, ya no tenemos tiempo para cruzarnos por los caminos deshabitados y desprevenidos de la noche. El aletargado y diáfano sueño aparece como la excusa perfecta para separarnos. Quizás la realidad está jugando a las escondidas con nosotros. Quizás nosotros nos perdimos de tanto querer esquivarla. Tantos son los supuestos a estas horas, que ni el cansancio de un lunes demasiado lunes, nos obliga a desaparecer. Tú no quieres partir, yo no quiero que te quedes. O es al revés? La trama se me confunde entre tantos besos y piel. Suelo dar vueltas las historias pero sólo para convencerme de tus mentiras...
Sonríe, me estás mirando...y la excusa puede convertirse en montivo...
Te daré motivos para sonreír. 
Me darás razones para vivir.

lunes, 16 de mayo de 2011

Pasaste a ser como todos, o sea, nadie. El anonimato te cautivó y las luces de la gran ciudad opacaron tu estrella. Nada volvió a ser como antes. Antes de la fuga, y mucho antes del silencio, las horas eran minutos con sueño y los sueños eran horas sin minutos. Transcurrir nunca fue lo mismo que vivir. Tú vivías y ahora sólo transcurres por la noche sin ocasos. Las mentiras que nos dijimos nos obligaron a callar. Que la lluvia siga viajando es una farsa más en este universo. Quizás el pasado jamás nos perteneció y de ahí que no sabemos quién nos guía o nos pierde. Siempre jugando al olvido, siempre de prestado en el vagón del último amanecer. 
Tu alma conoce tanto de destinos como yo de astronomía. No quiero regresar al pasado, quiero mi futuro en tu destino, aún cuando ya no nos conozcamos. Pero ya recordé. Tú no eres nadie y a pesar de ello, tienes la llave de mi universo. Yo quise ser alguien para tu sombra y acabé dando pasos al costado para que pudieras avanzar, bueno, es una forma de verlo, no? quizás te estancaste o retrocediste, aún no lo sé.
Pasar a ser como todos te dejó varado en mi pasado.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Fragilidad para inventar...

"Quizás no seamos héroes
pero aún seguimos vivos..."
(De Fragilidad)
Ismael Serrano

Lo que no somos, es precisamente, lo que nos mantiene. Podríamos ser héroes y no desfallecer. Podríamos ser nubes y desaparecer con un suspiro. Pero no. Y seguimos adelante. Existe una serie de episodios desordenados que nos impiden descoser la trama y revolver las cenizas. Existen caricaturas perversas de nosotros mismos que nos llevan a las turbias aguas de la mediocridad. Caer en la mediocridad no es tanto, siempre y cuando podamos nadar hacia la orilla. La fragilidad para inventar pretextos a la hora de olvidar, eso es lo que nos vuelve vulnerables. Déjame construir puentes, unir senderos desprotegidos y contaminados. Se puede escapar de la lluvia, no podemos huir de lo que sentimos cuando nos atrapan los infinitos y para nada misericordiosos brazos del amor. El alma es otra cosa. Si hablásemos de almas, sólo tendríamos que mirarnos a los ojos y encontraríamos la anestesia perfecta para el dolor. Pero no hay miradas tan claras ni almas tan cristalinas. Es frágil una hoja de papel, el pétalo mustio de una rosa en invierno, la sonrisa responsable de tu sonrisa. Es frágil la voz de la luna y el canto del amanecer, más aún cuando no estás. Pero tu recuerdo no es frágil. Y la soledad menos que tu recuerdo. La calma es frágil, vaya que sí lo es. Con el sonido de una sola voz, se evapora como el rocío. Quedémos cerca, acomodemos los instantes para hallarnos en orden cuando venga el olvido. Ordenemos las cicatrices para enfrentar los destierros. No seamos tan necios a la hora de martillar los escombros del pasado, si no fuimos, aún podemos ser. Si no somos, aún podemos ser. Que la fragilidad para inventar excusas, no nos dé motivos para reproches. Hagamos de cuenta que el silencio es más sabio que la noche. Hagamos de cuenta que la inocencia se refugia aún en cierto abismo del alma...
"...te merecés abrigos
que hoy no tengo..."
(De Ni a la esquina)
 Los Caballeros de la Quema


siempre habrá alguien más desandando los caminos...lo que ni vos ni yo entendemos, es realidad para otros...quizás permanezca inmóvil frente a tu sonrisa, quizás...o quizás te la borre con un beso y puede ocurrir que los milagros empiecen a caer sobre este mundo cruel y yo sea capaz de abrigarte puesto que ahora te merecés abrigos que no tengo...suelo descubrir más de las mentiras, ya sabrás vos por qué, o me equivoco? 
todas las luces que me iluminan se borran por culpa del huracán de tu sonrisa que me arrebata más suspiros que palabras...y en este silencio te seguiré nombrando, amor, quizás se canse y decida buscarte. mi voz en grito no ha llegado aún a mi garganta, mis besos lloran en las madrugadas y yo sin poder abrazarte. a veces no hay equilibrio, a veces y quizás porque no puedo hablar porque temo lastimarte con mi nefasta imaginación que me hace pensar lo peor, lo que modifica la balanza es una puta lágrima más en el alma...no voy a llorar, mejor iré a tejer los abrigos que merecés...

lunes, 9 de mayo de 2011

No sé demasiado...

"...lo que no sé, tampoco creerlo saberlo..."
Platón

No sé demasiado, no sé mucho en realidad, pero me alcanza para vivir, aunque viva pensando en otra cosa, aunque viva llenando los rincones del atardecer de ausencias que vacían mis recuerdos. Definitivamente no sé demasiado pero eso que sé es suficiente para creer en los seres que amo, aunque a veces, decaigan mis esperanzas, aunque en ciertos momentos dude y desconfíe de la felicidad que me abraza.
Quizás puede ser que lo que sepa en realidad no sea nada pero a mi alma le basta.
Es posible que lo que sepa no sea demasiado pero al menos lo que no sé, tampoco creo saberlo como algunos hipócritas que van por la vida disfrazados de maestros.
No sé demasiado pero me alcanza para vivir y me sobra para sonreír, anque camine sin conocer muy bien el rumbo, aunque a veces no sepa qué hacer cuando una roca de humo se interpone a mis pasos.
No sé demasiado pero lo poco que sé es suficiente para sentirme viva, es suficiente para mirar ciertos ojos y encontrarme en ellos para luego volver a perderme.
Lo poco que sé me alcanza para creer en los seres que amo.