miércoles, 3 de abril de 2013

Perdonen...amo el otoño...

Y el cielo vuelve a ponerse gris, el año pasó otra vez, llegó el otoño y el aire es tan húmedo que parece que lloviera pero no llueve. La neblina, mi amada neblina vuelve y yo vuelvo a sentirme protegida, el otoño es la única época del año en la que vuelvo a respirar, para todos esto suena un tanto extraño, bueno, para mis amigos particularmente, es que ninguno llega a comprender por qué me gusta tanto el otoño. Me dicen que es triste, opaco, marrón, casi mediocre, desteñido y hasta aburrido...no entienden...me sonrío y no digo nada más, no lo entenderán...En otoño, te puedes despojar de lo que ya no te sirve, es la estación que te prepara para lo que puede venir...en otoño te vacías de todo lo que crees necesitar, es como si el alma, después de recargarse de energía con el sol del verano, ahora tuviera fuerzas realmente para emprender ese camino triste pero necesario de limpiarse, de secarse para volver a florecer más tarde...no lo entenderán... Amo el otoño con sus benditas y repetidas lluvias de marzo todo se lava, se empapa y sangra y se empaña; todo se limpia, se transforma en otros ojos para ver lo mismo...En otoño, el aire se impregna del olor a tierra mojada, todo se torna una foto en sepia y el sol del atardecer vuelve a todas las sombras de un naranja extremo que lo rodea todo como aureola...El otoño me permite caminar por las calles y sentirme dentro de un cuento de suspenso...La neblina cubriendo los pasos, enigmas en las luces que no iluminan las avenidas ni las veredas, luces amarillas y la ciudad se vuelve un pueblo fantasma...
Amo el otoño...El perfume del café, el asombroso momento del atardecer, esa bendita hora mágica cuando no sabes si es de día o de noche, el color de las plazas, el contraste de las sombras, la invisibilidad de caminar envuelta de neblina, el crujir de los autos, mis pies sobre hojas caídas, mis huellas en la llovizna, esa misma que te empaña la mirada y te lava el alma...Amo el otoño, definitivamente, perdonen...

3 comentarios:

Romina dijo...

somos dos a perdonar...
también amo el otoño y su paleta dorada...
En qué anda señora Martina? Yo con los horarios moviditos, este año me decidí y reenganché a estudiar luego del trabajo. Me anoté en un curso de turismo nacional, estoy contenta volviendo a la faceta estudiantil je.
Espero que vaya todo bien por ahí, aunque a veces el corazoncito reclame algún que otro dolor.
Estamos en contacto, un abrazo

MarkVR dijo...

Es mi estación preferida del año. Te recomiendo un libro, quizás ya lo conozcas: "Wabi sabi para artistas diseñadores poetas y filósofos" de Leonard Koren. Es cortito pero explica mucho... Saludos.

Claudia Silva dijo...

Lo ame❤❤❤